jueves, 22 de octubre de 2009

Estampas desde Lovaina: Ese cuerpo en el camino


A Antonio Dávila,
que tanto ama esta ciudad
..
Observo que hay varios rincones en la ciudad de Lovaina vigilados por la mirada inquisitiva de una estatua. Las hay grandes, solemnes en su alzamiento y memoria, y pequeñas, humildes en su talla y evocación. Unas son de piel broncínea seca y otras, de chorro acuoso y mojador. Este despliegue de imágenes parece ser cosa de esta tierra, porque también en Bruselas abundan, aunque en la capital han decidido convertir en símbolo de la ciudad a un niño meón (Manneken-Pis) cuya gracia ni arte veo por parte alguna. Encuentro mayor gusto en las que voy conociendo en Lovaina. Ya hablé del vecino Abrahám. No muy lejos, en la convergencia de Tiensestraat y Muntstraat, yace una hermosa mujer, cuya alta estatura parece responder a la media del cuerpo femenino belga. Su desnudez no pasa desapercibida a nadie, mucho menos en una ciudad universitaria. Si os fijáis bien, aún no muestra en su rostro ni un ápice de indignación por tanto escarnio.
(Fuente de la imagen: Silenos)

9 comentarios:

antonio dijo...

Querido Antonio:
Muchas gracias por tu dedicatoria. Es cierto que amo Lovaina como una de las ciudades más importantes de mi vida.
Por ello te agradezco cada una de las postales que nos envías desde allí, que estoy leyendo con fruición.
Me parece maravilloso que, entre tus ocupaciones, dediques tiempo a compartir con nosotros las reflexiones de tu estancia en ese país, al que -como se ve por tu mirada y por tus palabras- también amas profundamente.
Cuídate y un fuerte abrazo.

Antonio Azuaga dijo...

No sé, pero hasta ese lecho, austero y frío, tiene algo de de aguja y norte, de brújula metafórica. Tanto es así, que en la memoria se me ha quedado otro título: “Ese cuerpo ‘es’ el camino”. Alegórico o real: camino al futuro, camino al amor, a la belleza y a la vida. No me extraña que no pase desapercibida a nadie, “mucho menos en una ciudad universatira”: es un “Quadrivium” fundamental para la sabiduría humana.

Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Tu estancia en Lovaina se prolonga... ¿Vas a estar alli todo el curso? Seguro que ningun dia te faltarán estatuas. Besos.

Olga B. dijo...

Sí que son grandes las belgas, cuida de que no se enfaden contigo:-)
Tu estancia en Lovaina nos hace conocerla como a fotografías de palabras y estatuas.
Supongo que un desnudo femenino siempre tiene algo de inquietante. En mitad del camino, mucho más.
Un beso y gracias por la nueva postal.

Pedro Herrero dijo...

Ya que hablamos de estatuas y de belgas, estuve de paso en Bruselas hará cosa de un par de años. Iba como turista en un viaje organizado, de manera que apenas tuve tiempo de ver nada. El guía nos llevó a una plaza muy céntrica para enseñarnos una estatua de Don Quijote y Sancho Panza. Ya resultaba bastante insólito hallar semejante monumento en la capital de Bélgica. Pero lo extraordinario era que, para esculpir la cabeza de Don Quijote, el autor había tomado como modelo a Sean Connery. Si encuentro la foto que saqué te la mando. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querido Pedro, conozco la estatua a la que te refieres. Supongo que es la que está cercana a la estación de trenes (Central Brussels) y al Hotel Meridien. La próxima vez que pase por allí me fijaré en la cabeza. Un abrazo.

Herman dijo...

Empiezo a sentir una imperiosa necesidad de visitar Lovaina. Gracias por tus postales, Antonio. Muy sugerentes todas.

Mia Rotthier dijo...

Aquí en Lovaina también se te lee Antonio, y me encanta descubrir los rincones de esta ciudad través de tu mirada. La estatua de 'Fiere Margriet'(Margareta la Orgullosa) es bastante moderna (1982) pero remonta a una leyenda del siglo 13. Cuenta la leyenda que Margareta de Lovaina, que era una mujer bondadosa y muy devota, fue arrojada al río Dijle después de ser violada y asesinada. Su cuerpo fue llevado por unos peces en contra de la corriente hasta Vismarkt (Plaza del Pescado) donde en aquel entonces había un pequeño puerto. Unos pescadores la encontraron tal como está representada en la estatua de bronce. La próxima vez que le hagas una visita a Margareta, sé solidario en la frialdad y entra en la heladería al lado. Con una bola de Ferrero darás envidia a tus lectores en España. Un abrazo de Mia

Antonio Serrano Cueto dijo...

Pues muchas gracias, Mia. Has enriquecido esta entrada con tu docto comentario. Ya ves, mis ojos de extranjero no han sabido llegar hasta el fondo de la historia. Un beso.