jueves, 1 de octubre de 2009

Estampas desde Lovaina: El reencuentro


Apenas he tenido tiempo para pasear, pero, pese a cambios notorios, Lovaina sigue como la recordaba. He buscado restaurantes, cafeterías y tiendas que siguen aquí doce años después de mi primera estancia. Hay una diferencia notable respecto del verano de 1997: la vida estudiantil fluye por las calles a lomos de cientos de bibicletas. En dos esquinas he temido ser víctima de un atropello (¡el primer día!) por mirar distraído hacia arriba ("a las ciudades hay que verlas de cintura para arriba" dijo alguien). Como preámbulo de las Estampas Lovanienses que vendrán, estas breves líneas y la porción del jardín del St. Donatus Park que veo desde la ventana del apartamento.

8 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

Con eso de que a las ciudades hay que mirarlas de cintura para arriba puedo estar de acuerdo, siempre que no haya mujeres bonitas paseando por sus calles. En caso contrario, lo más caballeroso es mirar en todas direcciones, con el consiguiente disimulo.

Feliz estancia en Lovaina. No dejes de alimentarnos con esas estampas, y con tu manera especial de empaparte de los rincones en que habitas. Un abrazo.

Olga B. dijo...

Que pases unos meses muy felices, Antonio, seguro que aprovechas para sembrar los Silenos de esas estampas tuyas, tan distintas de las que se compran los turistas.
Cuidado con las bicis y las cosas, no te nos accidentes por esos mundos;-)
Un fuerte abrazo.

Joaquín Parellada dijo...

Querido Antonio:
Espero que tengas una feliz estancia. No sé si todavía anda por ahí un viejo conocido mío, un tal Desiderius, o ya ha marchado a Basilea. Si lo ves, dale recuerdos. No dejes de visitar a su impresor, Martens. Vale.
Joaquín P.

Antonio Serrano Cueto dijo...

De tu parte, Joaquín. El sábado quiero ir a Bruselas, a ver su casa de Anderlecht. Si está por allí, le hablaré de tus desvelos. Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Buena estancia.

"De cintura para arriba" es una realidad, y un acierto.

Rosario Troncoso dijo...

Se te echará de menos, seguro.
Te deseo lo mejor para estos meses. Tráenos experiencias y que te leamos mucho por aquí. Como siempre es un placer.
Un abrazo muy fuerte Antonio.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Hay un hermoso poema de Muñoz Rojas sobre una ciclista. Una de sus estrofas dice: "Bella ciclista, tu ave de pedales / conduces por un aire de jardines, / de prados, aguardando entre los troncos/ a que estalle final la primavera."

¡Buen otoño y carpe diem!

Cathan Dursselev dijo...

Cuídate de esas bicicletas asesinas y no dejes de mostrarnos esas estampas silenicas tuyas.