lunes, 28 de septiembre de 2009

Hoy en La nave de los locos


Fernando Valls ha publicado un microrrelato mío en La nave de los locos. Es mi modesta contribución a su campaña pro acercanza. Espero que os guste.









(Imagen cabecera de la bitácora de Fernando Valls)

8 comentarios:

Gemma dijo...

¡Cómo no iba a gustarnos! ;-)
Un beso

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Felicidades Antonio.

Olga B. dijo...

Enhorabuena, me ha gustado especialmente.
Ay, la acercanza...
Un beso.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Te mandé ya un abrazo en "acercanza fantasmal". Y como si resultara poco, aqui deposito más halagos merecidos.

Saludos cordiales.

Araceli Esteves dijo...

A parte de lo que ya he comentado en el blog de Fernando, el relato me ha encantado.

Capitán dijo...

Tan bueno como de costumbre. Me ha gustado, respondiendo a tu pregunta.

Un abrazo

sergio astorga dijo...

Antonio, he leído el micro y la polémica y sigo porfiando en encontrar la palabra justa que nombre y, todo nombre tiene un pasado y a veces presente y posiblemente futuro.
Explorar el sudor de tus palabras y darles voz, creo por usía, está hecho este afán de la escritura.
Tu micro es fino, templado y consigues darle tu voz, tu manera, tu gusto, vamos tu antojo de escritura y a mí me gusta, sencilla manera de coincidir, de vivir la acercanza.

Un abrazo a tiempo.
Sergio Astorga

Antonio Serrano Cueto dijo...

En ese caso, Joaquín, estaré de acuerdo contigo si no se generaliza. Claro que habrá quien actúe así, pero también quien simplemente ponga el dedo en la llaga. El argumento del "quiero y no puedo", utilizado de modo general, serviría para atajar toda crítica sobre el mundo de la política, del cine, de la música, de la empresa, etc. "Fulano critica porque quiere y no puede". ¿Y qué sabemos lo que "quiere" y lo que "puede" el vecino? No se puede reducir todo a una legión de frustrados en rebeldía. El meollo de mi entrada es afear el sentido de clan literario, porque la cosa es más sencilla: quien quiera escribir, que escriba, porque no hay mejor crítico, ni más rotundo, que el tiempo. Supongo que, en el fondo, es cosa de la naturaleza humana: quien sea generoso lo será también en esto; quien no, sólo verá peligros alrededor. Un saludo.