jueves, 6 de agosto de 2009

Nuevo microrrelato estival


EL DIAGNÓSTICO

Por estas fechas nuestra consulta se llena de pacientes con la misma dolencia. No es nada. Un dolorcito sin importancia. Propio del verano. Una alteración de las funciones neuronales sin más trascendencia. Una cefalea somera, casi exógena, de exploración cutánea y de etiología bien conocida. Sucede cuando usted se ha relajado durante mucho rato y, al recuperar bruscamente su ritmo habitual, las gárgolas que vierten los humores de su edificio cerebral reinician la actividad con un estiramiento exagerado de sus cuerpos. Las formas de perro, diablo y dragón son las más agresivas, las que más duelen. Pero, créame, después de unas horas funcionando, se distenderán y notará que el dolorcito va desapareciendo. En cuanto a las secuelas, no hay peinado femenino que no disimule todos esos bultitos que usted se ve y se palpa en la cabeza. Peor lo tienen los hombres, créame.

Antonio Serrano Cueto

(Imagen: Gárgolas en la catedral de Valencia. Fuente: Silenos)

6 comentarios:

Gemma dijo...

Jajaja. De lo más divertido que te he leído últimamente...
Ya sabes, pues, lo que toca este otoño: repeinarse bien las gárgolas y demás protuberancias.
;-P

Capitán dijo...

Diga usted que sí, y algunos lo tenemos peor que otros.

Herman dijo...

Coincido con Gemma, Antonio. Muy divertido. Gracias por seguir ofreciéndonos tu escritura en verano.

Pedro Herrero dijo...

Bravo, Antonio. Tu personaje es médico, psicólogo y estilista a la vez. Buenas bazas para ganarse la confianza de los pacientes, y de los lectores.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Antonio, mucho arte y mucha literatura.

Me ha gustado mucho el final, y esos hombres...

Me he reído en verano, espero no padecer los "síntomas".

Saludos.

Olga B. dijo...

Pues para tener las neuronas en descanso, parece que los microrrelatos las hacen funcionar muy agudamente. Me han encantado los últimos, y este especialmente.
No notarás el brusco cambio al ritmo habitual, creo que tus neuronas nunca paran;-)
Y que cada cual se peine como pueda, of course.
Un beso.