miércoles, 19 de agosto de 2009

Estampas desde París: Fontaine de Médicis



Aliviemos los calores estivales con imágenes refrescantes. Si la anterior era de un niño anónimo buceando de rodillas en el Mediterráneo, ésta es de la Fontaine de Médicis (1624), en el Jardín de Luxembourg parisino. Si no fuese porque el agua limosa no invitaba a ello y porque el Polifemo de la estatua, pese a estar manco, vigila cualquier atrevimiento de nativos y foráneos, en el estanque aparecería más de un espontáneo. Saludos desde el Sena.
(Fontaine de Médicis. Fuente: Silenos)

6 comentarios:

Antonio Rivero dijo...

Calor tengo y envidia me das. Tu desde París y yo en el horno hispalense.

Un blog recién descubierto y muy bueno. Mis aplausos

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Pásalo muy bien en París, Antonio. Y qué hermosos los jardines del Luxemburfo y la fontana.
En algún café de París, en el verano de 1938, Luis Cernuda da por terminado el 22 de julio su poema “La fuente”, inspirado en la famosa fuente de Médicis que más de medio siglo después inspirará también a Guillermo Carnero todo un libro. La fuente de los jardines de Luxemburgo es un lugar que frecuenta el poeta por estar a dos pasos de su hotel de la Rue Monsieur-le-Prince, nada más salir al Buolevard Saint Michel y girando a la derecha. Cerca de la fuente que recoge el tema mitológico de Acis, Galatea y Polifemo se alza también una estatua de Verlaine, y otra de Murger, el autor de Scènes de la vie de bohème que, como la ópera de Puccini, tanto contribuirá a forjar esa imagen que nos ha llegado de un París bohemio y frecuentado por poetas que atraviesan dificultades, como el propio Cernuda esas semanas en que, dejando Inglaterra, estuvo a punto de regresar a España.

Un abrazo.

Marco Valerio Corvo dijo...

¡Que envidia me dais! No sé si de París "o de la lluvia" ... Por allí por el Marais existe un bar muy vetusto, donde por lo visto Vladimir Ulich Ulianov, nuestro admirado camarada Lenin, acostumbraba a deglutir grandes y variados zarenques o tarugos de queso ... Ya desvarío ... ¡Gárgolas de Notre Dame! El cielo gris desde la puerta del Sacre Coeur ... Esa música de organillos ... Como añoro París.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Pues bienvenido a este baile, Antonio Rivero. Y a ti, el otro Antonio Rivero (Taravillo), gracias por ilustrarme. Como pienso volver al Barrio Latino y al Jardín de Luxembourg antes de regresar a España, tendré en cuenta tu docta información. Un abrazo.

m-maybe dijo...

me encantó tu blog y me dio mucha envidia la foto. Felicitaciones

Olga B. dijo...

París fue mi primer viaje sin padres, cuando tenía dieciocho años.
Fue el viaje de mi vida, no me hacía falta ni escribir.
Cómo pude ser tan joven:-)
Tu foto me ha servido como excusa para un buen chapuzón en el recuerdo. Ay.
Disfruta mucho, Antonio.
Un beso.