sábado, 18 de julio de 2009

Otro poema estival


DESIDERÁTUM

A Antonio Rivero Taravillo,
en pos de semejante luz


¡Ah, si nos fuese dada
la transparencia de los nombres!

Si a su través pudiese yo llegar
al centro de su centro
y regresar transido de su luz,
exhausto de misterio;

si a su través los nombres esparciesen
siquiera pálidos relumbres
sobre el verso que nace ya muriente
en el limbo del poema,

¡qué regalo sería
la transparencia de los nombres!


Antonio Serrano Cueto

11 comentarios:

sergio astorga dijo...

Antonio, aspiración de luz es lo que logras al nombrar sin tener nombre lo que nombras.
Un abrazo pleno.
Sergio Astorga

Javier Sánchez Menéndez dijo...

El final es buenísimo.

Un fuerte abrazo.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Mil gracias, tocayo. No todos los días le regalan a uno un poema tan hermoso e inteligente como éste. Me da ánimos para seguir peleándome con los nombres. Y los adjetivos. Y los verbos. Un abrazo.

Antonio Azuaga dijo...

Al parecer, la tarea que se nos encomendó fue poner nombre (logos) a las cosas. Nada se nos exigió sobre su “transparencia”. Por eso su búsqueda no es una obligación ajena, sino una voluntad exclusivamente humana.

Bellísimo. Entiendo la satisfacción de Antonio Rivero.

Un abrazo.

Olga B. dijo...

Un regalo ese deseo de transparencia, para Antonio y para todos. Y su búsqueda, toda una aventura.
Creo que fue Mery la que recordaba no hace mucho, en una de sus entradas, la célebre frase de Juan Ramón Jiménez "...la transparencia, señor, la transparencia".
A ver si la rozamos este verano;-)
Abrazos.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Sergio, siempre tan generoso con tus comentarios. Javier, fiel lector de estos Silenos, celebro que te gusten mis versos. Me alegro, Antonio, de que te guste esta humilde ofrenda estival. A ti, Azuaga, te agradezco tus comentarios, siempre tan cariñosos. Sí, querida Olga, JRJ. Y aquel otro poema:

"Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas..."

Ramiro Rosón dijo...

Este poema me recuerda al famoso verso de Juan Ramón Jiménez:

"La trasparencia, Dios, la trasparencia."

Y a estos otros versos, también de Juan Ramón, escritos en su ortografía personal:

"¡Intelijencia, dame
el nombre esacto de las cosas!"

Es muy hermoso. Enhorabuena por él.

Ramiro Rosón dijo...

Ah, no había leído los anteriores comentarios, y cité los mismos versos de Juan Ramón Jiménez sin darme cuenta... Una coincidencia nada casual. Bueno, en fin, enhorabuena por el poema.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Ramiro, y bienvenido a este baile.

Triana dijo...

Un regalo y una delicia siempre leerte Antonio. En este verano que me mantiene lejos del ordenador, he querido hoy entrar a dejaros un saludo y tratar de ponerme un poco al día en vuestras nuevas entradas, de entre todas, si tengo que elegir una, me quedo con este poema.
Un abrazo.
Triana

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Triana, por tus palabras. Y haces bien en mantenerle alejada del ordenador durante una temporada.