domingo, 12 de julio de 2009

Kusturica & The No Smoking Orchestra en Cartagena


Ya escribí el año pasado por estas fechas que el levante murciano tiene una de las mejores ofertas musicales y teatrales veraniegas. Al ya veterano Festival de Jazz de San Javier, en julio, reconvertido en Festival de Teatro en agosto, se ha unido en los últimos años el magnífico La Mar de Músicas de Cartagena. Si el año pasado el país invitado era Francia, este año es otro vecino: Marruecos. Además de Madeleine Peyroux (a la que tuve la suerte de ver hace dos veranos en S. Javier, como "telonera" del inconmensurable Marcus Miller), Rokia Traoré, Mélissa Laveaux, Pablo Milanés, Lucinda Williams o el Guinga-Mirabassi-Galvâo Trío, entre otros, esta convocatoria ha traído la banda golfa de Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra. Fue anoche, en el auditorio del Parque Torres. Sorprendió la entrega del público (a rebosar) desde las primeras estridencias. A mí, que no los había visto en directo, me chocó inicialmente la pinta de este grupo de techno-rock gitano, que comenzó elevando al cielo una oscura nube de decibelios. Sobre todo la del cantante y líder, el Dr. Nele (Neland Jankovic), que apareció vestido de Maradona, la del cachondo violinista Dejan "El Juez" y la del propio Kusturica, que se movía con la guitarra como un niño gigante apabullado por la tímidez, a pesar de lucir una enorme camiseta roja con el rostro del Ché. Al hijo de "Kusta", Stribor, apenas pudimos verle la cara en la penumbra del escenario, pero sí vimos las chispas que arrancaba de la batería. Lo cierto es que la cosa fue caldeándose y, como suele ocurrir en estos conciertos en los que prima la entrega de los músicos, el público ardió bajo la calurosa noche cartagenera. No hubo bises, pero la banda gritó, cantó, bailó, saltó, jugó y bromeó sin interrupción durante hora y media. En algún momento temí por el corazón de este Dr. Nele que brinca en calzonas sudoroso, golfo, incombustible. Al son del unza unza, versión balcánica de nuestro chunda chunda, el cielo de Cartagena cimbreó con temas célebres, como "Pitbull Terrier", "¿Fue realmente Romeo un gilipollas?" o "El diablo viaja en clase business". Salí reconociendo que la golfería musical puede tener sus méritos, sobre todo después de comprobar que la extrañeza inicial de mi hija (diez años), que se preguntaba cómo su madre y yo habíamos asistido a un concierto tan estridente, había quedado disipada por nuestro evidente abandono al unza unza.


4 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Gracias.

Eduardo dijo...

solo apuntar que no me pareció ver a Stribor por el escenario, así como a su bajista habitual Glava Markovski... En la batería estaba Deca, batería original de la banda No Smoking y que toca percusión cuando Stribor se pone a la batería (de hecho Kusturica padre se puso a la percusión en una de las canciones). Lo mismo pasó con el bajo, en el que estaba Popovic que toca la tuba en lugar de "La Cabeza" Glava Markovski, uno de los más locos del grupo. Me encantó el concierto, pero creo que si hubieran estado todos el escenario se hubiese caído y estarían recogiendo nuestros restos por el teatro romano ;)

Antonio Serrano Cueto dijo...

Vaya, Eduardo, veo que conoces sobradamente al grupo. Y qué sorpresa coincidir aquí con un asistente al acto. Un saludo.

manuespada dijo...

Ya conocía tu blog, encantado de pasarme por aquí. Un abrazo y los leemos.