martes, 16 de junio de 2009

Campo de Agramante, 11


La Fundación Caballero Bonald ha dado a luz un nuevo número de Campo de Agramante. Revista de Literatura. No por ser el undécimo ha mermado el cariño que Caballero Bonald profesa a este hijo predilecto, como afirmaba el escritor ayer tarde en una sala (Diputación de Cádiz) abarrotada de público. En el acto hubo palabras de sentido homenaje al desaparecido Carlos Castilla del Pino, miembro del Consejo de Redacción y amigo personal de Caballero Bonald. Hermoso ejemplar este, sabiamente dirigido por los poetas Jesús Fernández Palacios y Josefa Parra, bellamente ilustrado por Paco Aguilar, cuyas primeras páginas se dedican a ese grupo de poetas del 50 que honró la memoria de Antonio Machado en Colliure en febrero de 1959. Si este es el espléndido entrante, os dejo el índice completo para que podáis saborear el resto del menú:

- "Los poetas del cincuenta bajo el signo de Colliure" (Araceli Iravedra).
- "Emilio Lledó, un sabio en la mejor tradición del pensamiento europeo" (Javier Galiana de la Rosa).
- "El lector de Julio Verne" (relato inédito de Almudena Grandes).
- "Cuando todo te ve" (poema inédito de José Corredor-Matheos).
- "José Corredor-Matheos: de la poesía y sus realidades" (Jaume Pont y Josep M. Sala-Valldaura).
- "Manuel Padorno: desde el atlántico hacia la otra realidad" (Sabas Martín).
- "Hoteles" (cinco poemas inéditos de José María Velázquez-Gaztelu).
- "Entre la nostalgia y el arte pop: los tebeos de los cincuenta" (José María Conget).
- "Ángel González, poeta del tiempo" (Juan Cruz).
- Notas de lectura (reseñas).

Como postre, un poema de José María Velázquez-Gaztelu:

REVELACIÓN

Una mañana de niebla
caminas por la plaza
de los Libreros del Gran Bazar de Estambul,
y una voz que no conoces
dice de pronto en la tienda
de Muzaffer, el viejo
sheik de ojos azules:
"Sabiendo lo ya que sabes,*
mantente también sereno
lo mismo que una montaña".
Te oigo, Hakim Sanai, la flor solitaria de los desiertos,
escribiste doce mil versos
en tu jardín amurallado
de la verdad secreta,
pero éste me atribuló, mientras camino
sobre la piedra brillante
acariciado por el eco
de los pregones, y en la ceguera
de un resto de luz que no se extingue
me afano por encontrar
lo que pude saber un día
y el paso torrencial del tiempo,
que nunca tiene retorno,
lo fue ocultando.

(* Parece errata por "lo que ya sabes", pero quién soy yo para corregir)

3 comentarios:

Rosario Troncoso dijo...

Mi trabajo me llena... y me deja también hondos vacíos cuando el horario no me permite asistir a estos encuentros maravillosos...
Gracias Antonio, por acercarnos lo vivido, y así poder disfrutarlo.
Un beso enorme!

Fernando Valls dijo...

La foto, Antonio, está cortada, y junto a Valente aparecía Alfredo Castellón, a quien suelen confundir, casi siempre, cuando no lo cortan, con Carlos Sahagún. Barral y José Agustín Goytisolo, para hacer una gracia, se inventaron que Castellón (realizador de TV, nada menos que de Estudio 1, por ejemplo) era un policía que se había infiltrado.
Todo esto lo cuenta, en un precioso artículo, Ignacio Martínez de Pisón, "El policía de la foto", Las palabras justas, Xórdica, Zaragoza, 2007, pp. 65-67.

Antonio Serrano Cueto dijo...

No lo sabía, Fernando, pero la historia merece que lea ese artículo. Gracias. Un abrazo.