HASTA MAÑANA
Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño
que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me lo digan cuando me despierte.
Mario Benedetti
6 comentarios:
Lamentable muerte, Mario es uno de mis poetas preferidos.
Los versos se han quedado mudos hoy.
Saludos
No sé, Antonio, si se nos mueren los poetas o somos nosotros los que nos morimos un poco más. Sobre todo cuando nos damos cuenta de que antes era muy improbable que nos cruzáramos con ellos en cualquier rincón del mundo y, a partir de ahora, es una triste imposibilidad.
Se nos mueren, sí, se nos van muriendo... Por suerte su poesía q1ueda siempre a mano.
Hermosa dedicatoria a este gran poeta que hoy nos deja, pero que seguirá acompañando nuestra soledad con su poesía e iluminando nuestros días con sus poemas.
Saludos.
Si, se nos van yendo, ojalá a mejores pagos.
Sus obras tan queridas se quedan con nosotros, y ya es un alivio.
Un beso
A mí siempre me produjo emociones muy limpias. Esa "Táctica y estrategia" leída hace tiempo...
Descanse en paz.
Publicar un comentario en la entrada