jueves, 14 de mayo de 2009

Lo inédito en la red


A estas alturas, cualquiera medianamente ducho en las artes literarias (creación, edición científica, edición comercial, distribución, venta...) sabe que "inédito" significa "escrito y no publicado". El DRAE añade como significados secundarios "dicho de un escritor: Que aún no ha publicado nada" y "desconocido, nuevo". Si exceptuamos el último, que recoge un sentido traslaticio (y no pocas veces se confunde con "inaudito," en frases tales como "fulano ha escrito una novela inaudita"), los dos primeros coinciden en lo esencial: la publicación es lo que hace que una obra (o autor) deje de ser "inédito" y pase a ser "édito", si se me permite un participio que no existe en castellano pero sí en el original latino: editus. Por tanto, este cambio de estado tan esencial para todo escritor dependerá de lo que se entienda por "publicar". Si recurrimos de nuevo al latín, el verbo edere, padre de la criatura, significa "echar fuera", "producir", pero sólo si el objeto directo es soporte de escritura se entenderá algo semejante al sentido que hoy damos a "publicar". Porque un romano podía "echar fuera" una habladuría, un hijo, un beneficio, un espectáculo y hasta el alma. Ahora bien, si edere librum era, en efecto, exponer el fruto del esfuerzo literario a "lo público", serían el verbo vulgare ("difundir entre la gente") y el adverbio vulgo ("públicamente") los que mejor expresarían esa situación de expansión y trayecto continuado que inicia el libro al margen del autor.
Antes de existir el invento de la red, el soporte para los textos literarios era el papel, de ahí que la identificación "papel" = "publicación" se haya mantenido sin discusión. Pero si estamos de acuerdo en que el estado de "lo publicado" no depende del soporte, sino de la "expansión" de la obra fuera del autor, concluiremos que cualquier escrito expuesto en internet es escrito publicado. Por ello en las bases de muchos concursos literarios ya comienza a aparecer de manera explícita que una obra colgada en internet ha perdido su condición de inédita. Por otra parte, cuando una editorial exige que, pongamos por caso, un poemario sea inédito, lo hace en aras de asegurarse la venta (poca o mucha) de un producto desconocido. Así pues, lo inédito es exigencia por interés comercial. Sin embargo, y hablo ahora sólo desde esta perspectiva comercial, cabe preguntarse si un poema expuesto en el vasto océano de la red, que queda a la deriva después de ser leído en sus escasos días de gloria y que sólo es recuperable si el lector internauta lo busca expresamente, se puede equiparar como "poema publicado" con el que figura en un libro y tenemos al alcance de la mano en nuestra biblioteca para múltiples relecturas. Las dudas se agolpan. Las opiniones encontradas abundan. Así se explica que en las bases de algunos premios literarios se acepte una obra publicada en la red (por ejemplo en un blog), siempre que el autor no haya percibido beneficios pecuniarios por ella.
Como vemos, la red madura a pasos agigantados, pero la sociedad que la sustenta la mira con ojos de niño asustado. Por ello aún tardaremos en asumir que, frente al libro en papel, no es ningún demérito publicar un "libro" en internet. Porque la calidad no la regala graciosamente el soporte, como demuestra el hecho de que las editoriales españolas editen cada año miles de libros que no aportarán absolutamente nada a la historia (ni a la grande ni a la pequeña) de la literatura.
(Fotografía: biblioteca del Archigimnasio de Bolonia, Italia. Fuente: Silenos)

Léase, sobre este mismo asunto, la estupenda reflexión de Juan Manuel Macías: aquí.

Y, por si fuera poco, la prueba que ofrece J. A. González Romano en su "Cuestión de prestigio".

16 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Magnífica entrada, apasionante el motivo de reflexión. Efectivamente, lo importante es el contenido, pero el soporte tiene su importancia. Hoy por hoy, para que una obra de calidad alcance difusión y prestigio necesita del soporte papel, pero creo que a esto le queda poco. Estoy convencido de que el libro electrónico triunfará; en cuanto a la difusión masiva colgando literatura en la red, por ejemplo en un blog, tengo mis dudas. Como siempre, el tiempo nos sacará de dudas.

Un abrazo.

Mega dijo...

Qué buena entrada, Antonio. De hecho, aunque ya abordaras ese mismo tema en otra ocasión, merece la pena que lo hayas retomado. Comparto contigo que si bien la red es un soporte que permite "publicar" lo escrito, con el añadido de que hacerlo en los blogs conlleva, además, conocer la recepción del texto entre unos pocos lectores escogidos, es cierto que todavía dicha "publicación" no es, de momento, equiparable -si no en lectores, en consideración y reconocimiento público- a la impresa en papel. Yo todavía no me he animado a participar en ningún concurso de microrrelatos, pero sí he colaborado con mis escritos en diversas revistas tradicionales y electrónicas, y puedo decirte que en general no me han impuesto la condición de que fueran "inéditos" también en la red. Supongo que porque se percibe todavía que no es lo mismo. Y como esa equiparación no existe aún, es justo, considero, que no sean tan estrictos, al menos de momento.

Un fuerte abrazo (édito)

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querido José Miguel, has tocado otro tema apasionante para la reflexión: el libro elecrónico. En estos días en la Feria del Libro de Cádiz dos escritores (Fernando Delgado y Maruja Torres) se han pronunciado a favor del invento. Fernando me decía que no sólo solucionará el grave problema del espacio en las bibliotecas domésticas, sino que facilitará la labor de consulta, por ejemplo, de cara a preparar una conferencia, un artículo..., ya que podrías tener tu propia selección de varios centenares de textos. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querida Mega, la impresión que yo tengo es que no se percibe que sea lo mismo, entre otras razones, porque en internet no hay filtros de calidad. Tampoco ello quiere decir que estos filtros funcionen siempre en la edición impresa, pero es de suponer que en los departamentos de edición y en los jurados de los premios al menos se establecen unos mínimos de calidad. Con el tiempo las editoriales acabarán diseñando estos filtros para poder publicar en la red. Un beso.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muy interesante meditación, Antonio. La verdad es que en este momento la condición de inédito es sumamente discutible, depende de si se atiende al papel o también a Internet. ya veremos cómo evoluciona esto... Un abrazo.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Antonio
Se avizoran grandes debates al respecto....
En una reciente convocatoria literaria, en mi ciudad, se aclaró que se considera "inédito" lo "no publicado" ( haciendo referencia a todo soporte: incluída la tan mentada " red ".....)
Saludos cordiales desde Argentina.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

En los contratos de edición de los libros en papel ya se hace constar que el autor no ha publicado previamente el mismo texto en ningún soporte, incluido el electrónico o vía internet. Pero, como bien dices, hay cuestiones aún por definir. Yo podría borrar de un click todos los poemas de mi blog: ¿volverían a ser inéditos? Está claro que el libro no permite esta posibilidad.
Apasionante debate, sin duda.
Un abrazo.

Juan Manuel Macías dijo...

Es una interesante reflexión, Antonio. Yo publiqué este invierno unas líneas en la web de DVD sobre estos asuntos. Se podría propiciar un largo debate, desde luego. Dejo aquí el enlace.
Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

He leído tu reflexión, Juan Manuel, que no conocía, y me alegro de coincidir contigo. Anoto el enlace debajo de mi entrada. Un abrazo.

Fernando Valls dijo...

Para mí, editar en un blog es lo mismo que hacerlo en una revista, y en ambos casos dejan de ser inéditos. Pero quizás en los premios no debería seguirse este criterio.

Olga B. dijo...

Interesantísimo asunto. Como el episodio cultural de Juan Manuel, que ya conocía.
Me sumo a la pregunta concreta de Juan Antonio: ¿inédito significa que ahora no están en la red, o que no lo estuvieron nunca?
¿Y si uno cambia la versión de un texto o un poema, todas las versiones se consideran ya editadas?
¿Y si un autor da una conferencia en la que lee unos poemas y eso se cuelga en internet y está a disposición del público en general? ¿Esos poemas son inéditos?
No dais más que cavilaciones:-)

Isabel Romana dijo...

Muy interesante el asunto que planteas. Hasta ahora no había visto esa condición excluyente para lo publicado en un blog, pero también es cierto que no suelo mirar las bases de los concursos literarios. A mí me parece que la red está todavía muy fuera del alcance de la mayoría y, por otra parte, muchas personas que usan internet se declaran incapaces de leer en la pantalla mucho rato. Les cansa, no les gusta. Se adaptan a internet para consultas, pero el placer de la lectura siguen experimentándolo con el libro. Sinceramente, me parece que una obra que haya sido publicada en internet no deja de ser inédita por lo que se refiere a la letra impresa. Saludos cordiales.

Luisamiñana dijo...

Un entrada muy interesante y sugestiva.
Para mi es evidente que la publicación en la red implica éso: publicación, pérdida de la cualidad de inédito. Yo creo que hay que replantearse muchos conceptos ante el crecimiento y singularidades de la publicación en internet, pero también hay que replantearse muchas actitudes: por parte de los editores, de quienes convocan premios(qué premiar, cómo considerar las obras, etc), de los libreros (la máquina Espresso es un ejemplo), de los propios autores (que deben aprender todas las nuevas posibilidades que desde el punto de vista de la creación puede aportar la red).
Con toda modestia, empiezo ya a estar un poco cansada de los debares estériles del sí o el no a la literatura en internet, a si podrá el libro o el libro electrónico... Es evidente que la transformación de la naturaleza del soporte de la información en general es imparable. Y no sólo del soporte: de los procesos que ese soporte permite y permitirá. Investigarlos y aprestarse a iniciar el viaje me parece mucho más enriquecedor e interesante.
Un saludo cordial

Araceli Esteves dijo...

Muy bien dicho, sí señor.Hablas de un tema nada baladí. Yo estoy con Mega, no se puede equiparar la red con el papel. Navegar en la red, echar a volar textos tiene la gracia de la inmediatez, pero es incomparable con el papel.
Hay verdaderos bodrios en papel, pero lo que para mí ha sido una auténtica sorpresa,son la cantidad nada despreciable de textos de gran calidad, en blogs de escritores inéditos.

entrenomadas dijo...

Inmejorable forma de tratar el asunto. Y la de debates que se acercan y la de veces que se dirán tonterías.
Gracias por este estupendo post.

Un abrazo,


Marta

Juan Manuel Macías dijo...

Gracias por incluir el enlace a mi artículo, Antonio. Abundando en cosas que se comentan aquí, creo que no debemos confundirnos por el hecho de que un sitio web use elementos "robados" de la tipografía. Me parece que la red es una nueva y rara variante de la tradición oral. El soporte digital es contingente, y por esa razón los antiguos no tenían ni internet ni ordenadores. Hablar de libro electrónico me parece una contradicción en los términos.
Un abrazo.