viernes, 1 de mayo de 2009

Libertad de expresión y poesía (FILECÁDIZ)


La Pepa (la Constitución, no la otra) da mucho juego. Para festejarla y honrar a una de sus hijas, la libertad de expresión, en Cádiz se celebra en estos días primaverales (del 29 de abril al 2 de mayo) lo que se ha llamado, merced a un palabro poco afortunado nacido de las siglas, FILECÁDIZ, es decir: el I Festival Internacional por la Libertad de Expresión, en solidaridad con Reporteros sin Fronteras. Los actos son muchos y dejo aquí un enlace al programa para quienes deseen más información. Dos de ellos, marcadamente poéticos, se celebraron ayer.

- Primer acto. Una mesa redonda con el título "Libertad de expresión y creación poética". Participaban tres poetas: el jerezano Carlos Álvarez, el gaditano Jesús Fernández Palacios y el granadino Luis García Montero. Comenzó Fernández Palacios con una nota histórica sobre la libertad de expresión y los derechos humanos, para luego contar su experiencia personal con la censura de sus versos, allá por el año 1972, en vísperas de un recital poético organizado por Fernando Quiñones. A continuación tomó la palabra Luis García Montero. Repasó la situación de la libertad de expresión en algunos regímenes totalitarios e insistió en que también en democracia hay censura, una censura más sutil, que impone el silencio y el aislamiento del disidente. Detrás, los grandes grupos de poder financiero y político, con la prensa como aliada. En este punto García Montero denunció la situación de los periodistas en la actual crisis: los recortes de personal, las jubilaciones forzosas, la sustitución de periodistas experimentados por jóvenes becarios con contratos basura. Y, sobre todo, la mordaza que se aplica a las reivindicaciones sindicales de los periodistas, ya que los medios de comunicación nunca airean estos asuntos. El caso de Carlos Álvarez es realmente curioso. Poeta comprometido socialmente, escribe desde los años sesenta, pero sus libros fueron traducidos a lenguas como el danés, el portugués o el italiano antes que editados en España, donde comenzaron a aparecer en la década de los setenta. Álvarez relató, con fina ironía, sus difíciles comienzos como poeta de izquierdas en aquellos años. A decir verdad, el acto fue interesante, pero se habló demasiado de censura política, muy poco de creación poética y casi nada de otras formas de censura, como la moral o la religiosa.


- Segundo acto. Carlos Álvarez, García Montero y Fernández Palacios hicieron doblete, ya que se quedaron en la mesa para el recital poético que vino a continuación. Se sumaron Josefa Parra y Felipe Benítez Reyes. Todos habían seleccionado poemas de temática acorde con el acto de celebración de la libertad de expresión. Parra leyó versos sobre la guerra, el exilio de los palestinos y la inmigración en el Estrecho; Álvarez hizo lo propio con un autorretrato de evocación machadiana y otros poemas sociales; Benítez Reyes sacó a "pasear por el mundo" al diablo y leyó un hermoso canto a la palabra a través de las letras del abecedario; García Montero recitó poemas sobre la democracia y leyó en alto un bello homenaje a la playa de Rota; Fernández Palacios insistió con sus versos en la libertad y la inmigración, cerrando la lectura con un poema reciente sobre pinturas de René Magritte. Apremiaba la noche y el cierre de la sede de la APC, por lo que el recital supo a poco. Fuera, en la calle, la gente se bebía las vísperas del 1 de Mayo.

Disfrutad de estos tres días de descanso (yo me voy -me llevan- a la Feria de Sevilla).

2 comentarios:

Tomás Rodríguez Reyes dijo...

¿Y siempre son los mismos poetas los que tiene el privilegio de la palabra en público? Salud.

Isabel Romana dijo...

Un acto muy completo, veo. Que disfrutes mucho de la Feria. Saludos cordiales.