sábado, 16 de mayo de 2009

Ian Gibson trae a Cádiz la homosexualidad de Lorca


Según afirma Ian Gibson, a Lorca le negaron su condición de homosexual incluso después de muerto. Se la negaron y niegan los familiares, los descendientes de amigos del poeta y académicos y filólogos (algunos bajo presión de la familia). Unos porque aún perdura la vergüenza de un "defecto" que ya fue reprobado en ambos bandos (también entre los suyos, entre los republicanos) y otros por miedo a que, al desvelar los secretos de alcoba del granadino, aparezcan en primer plano sus propios ancestros, algunos de sexualidad ambigua. Para hablar abiertamente de ello ha escrito Gibson Lorca y el mundo gay, presentado en la Feria del Libro de Cádiz el pasado jueves. Es una obra de encargo, según el hispanista, a la que ha dedicado muchas horas diarias a lo largo de un año y que le ha llevado a releer la obra completa de Lorca en busca de esas metáforas y enigmas que ocultan a los ojos del profano ese "amor oscuro". Presentado por el periodista Juan José Téllez, Gibson explicó las razones de unos y otros para haber levantado un muro de silencio (o tergiversación) en torno a este asunto. Mencionó, entre otros, a Francisco Rico y Lázaro Carreter, a Luis M. Ansón (ABC publicó hace 25 años los "Sonetos del amor oscuro"), a su hermano Francisco García Lorca, en cuya biografía del poeta (Federico y su mundo) se silencia su condición sexual; a los nietos del diplomático Carlos Mora Lynch... Pero este ocultamiento posterior, ya muerto el poeta, es la continuación de un ocultamiento en vida. Cuenta Gibson que en la Residencia de Estudiantes, lugar de ideas liberales donde los haya, esta "mancha" de Lorca ahuyentaba a los compañeros, los mismos que, sin embargo, acudían al poeta cuando se sentaba a tocar el piano. Buñuel es otro ejemplo de la homofobia extendida entre los intelectuales de la época, ya que en sus memorias omite toda referencia a la homosexualidad de su hermano Alfonso, amigo de Lorca. En la obra del poeta están las claves para comprender el proceso de interiorización y aceptación de su homosexualidad. ¿Qué representan, si no, esos personajes que buscan de manera incesante un amor imposible (intenso, atormentador)? Los "Sonetos del amor oscuro" son el testimonio más clarificador, si bien durante un tiempo se defendió que eran versos sobre la tortura del amor, sin que nadie añadiese "homosexual". Poco después de volver de Cuba, el propio Lorca envió una carta a Martínez Nadal en la que le decía que traía una obra, su mejor obra, francamente homosexual. Martínez Nadal ocultó esta carta para silenciar su propia bisexualidad.
Me interesó personalmente que el ataque a los maricas que se desprende de la "Oda a Walt Whitman" sea interpretado por el miedo del poeta a ser considerado él mismo afeminado y marica. Y pregunté a Gibson si no habría algo de reproche en este sentido por parte de sus amigos homosexuales, teniendo en cuanta que, frente al carácter abierto, bromista y extrovertido de Lorca, otros, como Cernuda, se mostraban introvertidos y hasta huraños. Respondió que quizás, pero que apenas hay documentación que permita conocer los detalles de la homosexualidad de Lorca-Cernuda.
Sin duda este libro levantará ampollas, tantos años después. Y sin duda su publicación, si bien necesaria, no deja de ser oportunista, pues sale con el asunto de la tumba lorquiana todavía caliente. El propio título, para el que se aprovecha el de la biografía citada de su hermano Francisco y se opta por el término gay, es un reclamo para ganarse a este grupo social. La prueba está en que hay webs gays que recogen y recomiendan el libro. Yo no lo he leído, pero me pregunto si este tema, que debe ser conocido porque afecta de manera crucial a la obra literaria, de Lorca, da para una monografía de tantas páginas. Vendible es, sin duda.

4 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

¿Acaso importa la vida privada del artista? De Juan Ramón, de Machado, de Picasso... se cuenta que si maltrataban a sus cónyuges, que si no se lavaban lo suficiente, que si eran mezquinos y miserables... Y si fuera verdad, ¿qué? Lorca y Cernuda, maricones perdidos. Vale. ¿Y qué? A mí me gusta explicar en clase la figura de Pepe el Romano y las descripciones de Ocnos. Todo eso no es literatura, ni sirve para entenderla mejor y disfrutar más de ella.

Isabel Romana dijo...

Por mi parte creo que las biografías de cada uno explican o al menos contribuyen a comprender mejor su obra, sea ésta una obra artística, política, empresarial, etc. Y siempre me ha parecido que los historiadores no daban importancia a esos aspectos biográficos. Todo lo que hacemos está inevitablemente impregnado de lo que somos, y somos una construcción en movimiento, en transformación constante, en un devenir en el que intervienen muchos factores internos y externos, nuestras preferencias, temores, carencias, afectos, filias y fobias... Lo que es necesario, en mi opinión, es que las biografías - o las monografías sobre aspectos biográficos - sean lo suficientemente respetuosas: han de servir para conocer y comprender más a la persona, no para convertirla en blanco de sus detractores.
Saludos cordiales.

Marco Valerio Corvo dijo...

Bueno, sí y no.

Evidentemente cada obra es independiente del autor, y hay que juzgarla por si misma.

Incluso la obra de seres reprobables (estoy pensando en los fascistas) podría atesorar valores artísticos ....

Y luego está lo que nos interese de la vida de cada uno.

De todo lo que sabemos y hemos leído de Lorca y de Cernuda, para mí al menos sí se desprende que eran "maricones perdidos". Y ¿¿¿¿eso es malo????? ¿Porqué? ¿Para quién?
Esa comparación con los "maltratadores" ..... ¿es pertinente?
Recuerdo una anécdota con otro personaje artístico: el cantante David Bowie. Yo lo escuchaba desde niño, y siempre comentaba que el tío no tenía el mas mínimo aire de homosexual. 35 años después el mismo confiesa que nunca fue "gay", pero que dicha falsa fama le ayudó en su carrera y en su fortuna .....

Yo sí disfruto mas de la literatura cuando conozco sobre sus autores.

Y todavía los gays, por desgracia, sufren la descriminación. Enhorabuenísima a Pep Guardiola, el entrenador deportivo de moda: ha reconocido su homosexualidad en público, para ayudar a los "perseguidos "....

No sé yo tampoco si dará para tantas páginas .....

Rafael Lucena dijo...

Tengo la certeza de que Marco Valerio Corvo no ha querido entenderme. No he establecido comparación alguna entre maltratadores y homosexuales, porque de todo hay en la viña del señor. Y que el autor sea lo que sea a mí no me importa, sino su obra, porque hay mucha enaltecida no por sus valores intrínsecos, sino por la conyuntura social, política o económica. Ejemplo: entre Alberti y Cernuda, siempre me quedaré con el segundo. Salud, siempre.