sábado, 30 de mayo de 2009

Amanece en esta España nublada


Ha amainado el viento. Calma aparente. En Madrid se celebra la Feria del Libro, en Corea del Norte se libran misiles en ambiente de feria. Entre el aborto y los abusos sexuales de curas, la Iglesia condena el primero y minimiza los segundos, los suyos, con el beneplácito de Mayor Oreja. Con su letanía de disparates el PSOE aburre a las cabras Kri-Kri cretenses, que son las más pacientes del mundo, capaces de contar mil veces las mismas horas colgadas en la verticalidad de la montaña. Manuel Rivas denuncia ad nauseam que la ultraderecha siente en el banquillo al juez Garzón. Hoy me gustaría estar en París, leyendo versos de Baudelaire en una terraza de Le Marais (lo aplazaré hasta agosto, d. m.). Llueve en algún lugar del norte, sin furia, con complacencia. He cerrado un poemario y busco editor, que es como buscar trabajo en la oficina del INEM. Me gusta el contacto virtual del blog, pero a veces echo en falta el contacto físico, la cerveza a mediodía, el vino tinto a la hora en que Véspero se nos escapa por el horizonte. A alguien debería ocurrírsele organizar un Congreso de Blogueros Literarios de dos o tres días. Hay muchos bares por estrenar. Leo el suplemento ABCD y tengo la misma sensación de la semana pasada: media docena de comensales se lo guisan y se lo comen todo en este país de iletrados. Luis Alberto de Cuenca gana otro premio de poesía (el Manuel Alcántara). Abro Babelia. Más de lo mismo, pero en menos páginas. La Feria del Libro de Madrid. De París viajo al Retiro. Compro poco, paseo mucho y leo más. Si lo adobamos con una charla de amigos, será viaje aprovechado. A la par que voy terminando los magníficos cuentos de Fernández Cubas, empiezo Crematorio, de Chirbes. Llevo poco, pero ya me parece espléndido. Intercalo la lectura de versos de Marzal, Shakesperare, Altolaguirre y Gomes Ferreira. Media docena de libros que me han enviado los autores esperan turno, entre ellos, Amarilis, del prolífico Antonio Sarabia. Este libro promete, por lo que no habrá de esperar mucho. Así van pasando los días. Amanece, que no es poco. Aunque en esta España los trajes, el trapicheo, los falcones, los vídeos en blanco y negro y las sotanas apolilladas no nos dejen ver el sol radiante de junio.

(Imagen: cielo de España entre Barcelona y Sevilla. Fuente: Silenos)

13 comentarios:

Mega dijo...

Suerte, Antonio, con esa búsqueda de editor para tus poemas. En otro orden de cosas, comparto contigo la necesidad de convertir en real lo virtual. Hace poco realicé un viaje a Madrid y pude conocer, presencialmente, a una serie de gente bloguera, algunos para mí verdaderos amigos. Y te aseguro que esa experiencia me confirmó que lo virtual es más real de lo que parece. Seguro que llega un día la ocasión. Por cierto, qué buenas lecturas estás haciendo.
Un abrazo radiante de sol

Pedro Herrero dijo...

Aunque al fin haya creado una bitácora personal, siguiendo tu consejo, no soy adicto a este universo de confidencias públicas. Pero no descarto que, entre tú y Fernando, me haréis cambiar de opinión, a fuerza de ingenio. Tu comentario es brillante y sugestivo. Yo también te deseo suerte editorial para ese libro de poemas, mientras aguardo aquel otro, de microrrelatos, que debes llevar por buen camino. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Mega. Por cierto, creo que pronto coincidiremos en las páginas virtuales de Kafka. Un beso.
Pedro, qué bien que ya tengas blog. Será más fácil estar en contacto. Ya te he puesto un enlace. En efecto, el libro de microrrelatos sigue su curso. Gracias por tu visita. Abrazos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

No es fácil, pero tampoco imposible, Antonio: yo ya he encontrado editor (primicia; ya contaré más cuando me sea posible). Me apunto a ese encuentro bloguero. Si le llamamos "I encuentro multicultural de blogueros y blogueras en la sociedad del conocimiento y la coeducación" o algo similar, seguro que nos llueven las subvenciones para un fin de semana en un hotel de lujo.

Antonio Serrano Cueto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio Serrano Cueto dijo...

Enhorabuena, querido Juan Antonio, por lo del poemario. Y gracias por secundar ese encuentro bloguero. a ver si alguien se anima y lo organiza. Un abrazo.

Herman dijo...

También yo te deseo suerte en esa búsqueda de editor, Antonio. Seguro que pronto lo encuentras.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Seguro que el cielo de la foto está más cerca de Barcelona que de Sevilla, nunca he visto aquí tantas nubes juntas.
Dios mediante, yo tambíen leeré a Baudelaire en medio de este Apocalipsis que no muestras, aquí, en el fin de los tiempos.
Un saludo

Araceli Esteves dijo...

Avisa cuando el poemario vea la luz para hacerme con un ejemplar.
Un saludo

Olga B. dijo...

Pues yo leeré a Baudelaire en Zaragoza, pero me apuntaría a conocerte a ti y a otros amigos, que ya llevamos más de un año de "relaciones", oye:-)
Suerte con el poemario.
Un beso, Antonio.

Mery dijo...

Con este repaso anímico-intelectual que cabas de ofrecernos, poco mas se puede añadir.
Me uno a tu deseo de hallarme en París, leyendo a Baudelaire y algún otro.
Felicidades por el poemario nuevo y te deseo de corazón que lo veas publicado en breve.
Un beso

Marco Valerio Corvo dijo...

Suerte, Antonio también, yo también buscaré editor este verano para mi segundo libro de viajes: "Euskal Herría", y las posibilidades son, me temo, en un simple sistema binario, o "Txalaparta", o "txalaparta" .... Y ya que mencionas de pasada las elecciones europeas, yo ya voté (por correo), no es una opción que me complazca especialmente, pero me ilusiona el zarpullido que les levanta al tandem terrorífico PP - PSOE, he votado la candidatura propuesta por "Izquierda Castellana" y "Comuneros", es decir, Iniciativa Internacionalista - Solidaridad de los Pueblos, aunque sea para hacer verdad el viejo dicho: "¡Porque les damos, donde les duele!" Ojalá salga Alfonso Sastre, del que por cierto, estoy ávido de leer algo ....

Saludos a todos.

Marco Valerio Corvo dijo...

Hablando de lecturas, de autores, de lugares: Reconozco que me emocioné leyendo Zorba el Griego, de Nikos Kazantzakis, sentado sobre la tumba del autor, que está solitaria, en piedra negra, en lo alto de la ciclópea muralla veneciana que circunde Iraklio ( en veneciano "Candia") en Creta.

También me recuerdo recitando versos de W.B. Yeats, sobre su tumba, en el Condado de Sligo, Irlanda ....

Ilusiones infantiles, si quereis, pero que te dejan una emoción, íntima y honda, es como si pudieras hablarles, agradecerles, comunicarles la sensación de felicidad que te han producido, como fueron capaces de llenar algunos de tus días y de tus noches ... allá donde quiera que estuviesen ....