lunes, 6 de abril de 2009

Muere Chano Lobato


Ayer dejaba en estos Silenos un hermoso texto del siglo XVI sobre la muerte de un discípulo llorada por su maestro. Ha querido el azar que anoche muriese en Sevilla un maestro, y que hoy lloren por él no sólo sus discípulos, sino todos los que sentimos la sangre del flamenco. Juan Ramírez Sarabia (Chano Lobato) nació en 1927 en Cádiz, en el barrio de Santa María (ahí es nada puestos a hablar de flamenco). Si, como dicen los entendidos, la mayoría de edad del cante jondo se alcanza a los setenta años, Chano Lobato sobrepasó con creces esa mayoría. El niño huérfano que cantaba por los colmados de su ciudad para ganar cuatro perras, el adulto que trabajó en la Fábrica de Tabacos, que marchó a Sevilla de la mano salvadora de su mujer, la bailaora Rosario Peña, el cantaor hecho que recorrió el mundo con Antonio el Bailarín... no logró reconocimiento como solista hasta la década de los setenta, cuando obtuvo en Córdoba en 1974 el premio Enrique el Mellizo. De entonces a estos días, un camino de excelencia, tocando todos los palos. Hasta ayer. Descansa en paz, maestro Lobato. (Abajo, espléndido, con Juan Valderrama y la bailaora Pepa Montes en la Bienal de Sevilla).


6 comentarios:

Enrique Baltanás dijo...

Qué inmenso artista y qué gran persona era Chano. Còmo me han emocionado estos tanguillos. Afortunadamente nos quedan las graciones.

salvadorpliego dijo...

Excelentes!!!! Y vayan mis aplausos por ese gran artista.

Antonio Azuaga dijo...

Emocionante, Antonio, y extraordinario. Un cantaor, cualquier artista, lo que más agradece son los aplausos. Vaya, pues, el mío junto al de "salvadorpliego".

Y gracias, amigo mío.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Chano Lobato; qué bien le pega aquello de "Genio y figura", pues lo fue hasta el final. Otro de los grandes que se va. Descanse en paz.

bambu222 dijo...

Alegre despedida para Chano Lobato.Hasta siempre.

eltingladodesantaeufemia.com dijo...

Para mí fue la puerta de entrada... al cielo
Abrazo