viernes, 3 de abril de 2009

Las bondades del blog (con especial atención al literario)


Hablaba el otro día de las varias servidumbre del blog, con el compromiso de hacerlo en breve de las bondades, que algunas tiene. Para llegar a disfrutar de estas bondades es preciso dedicar un tiempo, generalmente en los comienzos, al mariposeo bloguero, a fin de descubrir un ramillete de blogs afines en gustos y orientaciones, porque, por más que se diga que internet es una herramienta blogal (donde antes decía "global", "blogal" me corrige agudamente A. Rivero), a la postre te visitarán los mismos y alguno más. Esos autores-lectores seleccionados serán los que justifiquen las bondades. Una de ellas es facilitar la información que interesa a ese grupo, cuyos miembros han filtrado y canalizado. Es una labor en cierto modo periodística, pero con la virtud de se ha quitado la paja y suele exponerse limpio el trigo. Por ejemplo, en el caso de los blogs literarios, éstos actúan como vehículos de noticias varias: ediciones recientes y/o de interés, lecturas, crítica literaria, premios, convocatorias, etc. Otra bondad es de tipo funcional: el blog reclama una dedicación a la escritura (sea de creación o no) que nunca está de más. Las neuronas siempre agradecen estos ejercicios. Destaquemos también que el blog sirve de campo de pruebas de escritos inéditos, que el autor publica para medir la recepción que tienen en el respetable. Aquí los comentarios son esenciales, pues en esto se diferencia el lector de un blog del lector tradicional: emite su opinión y ésta es recibida en breve tiempo por el autor. Añádase ahora la función muestrario, cuando el autor despliega sus méritos y grandezas en forma de imágenes, largos currícula y un sinfín de medallas. Otra bondad de los blogs es que son una suerte de celestina, que une a desconocidos a través de relaciones variopintas (sin límite de fronteras, acaso tan sólo con las trabas del idioma). La más inmediata, en el caso de los blogs literarios, es la de autor-lector, una relación virtual que fácilmente dejará de serlo a poco que el lector "reconozca" al autor del blog que le gusta en el estante de una librería. Otra bondad (no por ser la última es la que menos consideración merece), derivada de la anterior, es que el blog actúa como una amplia sala de meeting, donde uno acaba haciendo "amigos" virtuales, a muchos de los cuales espera conocer algún día y tomar una cerveza sin dedicar una sola palabra al blog.

Como el tema no se agota, pero yo sí, seguid vosotros.

14 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Es difícil seguir, porque has hecho un repaso muy completo. Con todo, permíteme añadir lo que es un lugar común, pero no por ello indigno de ser reseñado: el hecho de que el blog literario (sea de creación, crítica, noticias, etc) permita el contacto directo con el lector sin tener que pasar por el filtro - tantas veces hostil - de un editor. Escribir lo que uno quiere, como quiere, cuando quiere, con el estilo que más le apetezca y los temas que a él le interesen, es una de las más bellas libertades que nos regala el blog. Y hay que ver lo que alivia... Besitos y feliz fin de semana.

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Imperdonable errata en tu por otra parte muy juiciosa entrada sobre el blog, Antonio: habrás querido decir, echando mano de neologismo, que internet es una herramienta blogal (no global). Te han bailado los silenos, digo, los signos.

Mery dijo...

SI, el blog tiene muchas bondades, que tu acabas de describir perfectamente. Poco se puede añadir en realidad pues esoy de acuerdo al cien por cien.

Quizás apuntaría otra excelencia: la ilusión diaria de transcribir una experiencia, una idea surgida al vuelo, un pensamiento íntimo...
La ilusión de comprobar el debate que surge en los comentarios...
Esta especie de vida paralela que hemos establecido al crear un blog nos trae un nuevo color a la otra vida, la de los actos cotidianos.

Un abrazo (bondadoso)

Antonio Serrano Cueto dijo...

Querido Antonio, corregido queda. Siendo esta la sección de la blogosfera, ciertamente es imperdonable. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Yo me quedo con la obligación funcional de obligarse a escribir. En mi caso si no fuera por el cuaderno no lo haría, más que nada por pereza, y me seguiría limitando a escribir sobre economía, algo mucho menos estimulante. Lo de la sala de meeting es un fenómeno curioso, en cierto modo parecido al messenger, como apuntaba en mi blog recientemente Javier Quiñones Pozuelo. Y me ha dado mucho que pensar la decisión que me ha transmitido Javier hoy mismo de tomarse unas vacaciones, desactivando la opción de cometarios y renunciando a comentar en blogs ajenos, aunque, eso sí, sin dejar de leer los cuadernos amigos. Me ha dado mucho que pensar porque puede que ésta sea una evolución natural de ciertos blogs, especialmente los literarios, para huir de las servidumbres que, inevitablemente, ocasionan los comentarios.

Un abrazo.

Mery dijo...

José Miguel (y por supuesto los demás): leí el comentario de Javier en tu blog y a mí también me dió que pensar esto de las servidmbres. Lo paradójico es que estamos encantados de las aportaciones de y para los demás, y a la vez,nos agobia la dependencia que conlleva. El ser humano es muy contradictorio.

Esto me recueda que cuando comencé mi blog había un mexicano (personaje inventado, nos enteramos después) que llegó a tener hasta 80-90 comentarios diarios. Le entró tal pánico que acabó inventándose su propia muerte. Aquéllo fué antológico.

Un beso a todos y feliz fin de semana.

Enrique Baltanás dijo...

Con entradas como esta y la anterior, poco a poco, y entre todos, vamos construyendo una "poética" del blog. Es emocionante: un género nuevo, sin reglas prefijadas, que nos las vamos montando sobre la marcha.
Gracias, Antonio, y demás coemntaristas y b logueros.

Olga B. dijo...

Cierto ese ir haciendo las reglas sobre la marcha, es emocionante. Como lo es poder decirle a un autor que te gusta lo que sientes ante algo que acaba de colgar.
También es bonita la amistad virtual, aunque no tenga nada que ver con lo literario.
Y la posibilidad de enseñar también a los demás algo tuyo y recibir sus impresiones. Para mí el texto de la entrada es el fundamento sobre el que puede crecer o no todo lo demás. Luego, los comentarios son la vidilla del asunto.
Hay muchas cosas buenas, todas pueden ser más o menos verdaderas depende de cómo se usen.
Pero nadie obliga a nadie, aquí siempre se puede elegir y eso no es poco.
Un beso, Antonio.

Lauren Mendinueta dijo...

Sí, Antonio, este medio tiene grandes ventajas de comunicación. Es una forma nueva y emocionante de escritura como dice Enrique. Me encanta hacer parte de este otro nuevo mundo. Un abrazo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Muestro mi acuerdo con todas tus apreciaciones, Antonio. Los límites se los pone cada uno, en función de su tiempo y sus posibilidades. Para mí, lo mejor es esta sala de encuentros virtual que hemos tejido dentro de la red; baste mirar las secciones de blogs amigos de cada uno de los comentaristas de aquí y ver que hay una suerte de "tema con variaciones": unos blogs fijos en todos los blogs, otros específicos. Y en todos los casos, tras cada enlace, blogs de calidad que merece la pena seguir.
¿Hasta dónde es posible el seguimiento? Creo que hasta donde buenamente queramos, sin establecer obligaciones imposibles ni para escribir ni para comentar.
De momento, seguimos andando, que no es poco.
Un abrazo.

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

ESTIMADO ANTONIO
Deslizándome por estas tertulias cibernéticas, he descubierto su blog. Mis congratulaciones.
Carezco de interés en “las funciones de muestreo de un blog” (considero esa, una poco feliz forma de apreciar lo mejor de una persona. Raramente en esos historiales encuentro al ser humano). De manera tal que deposito énfasis en la “SALA DE MEETING”, inaugurando, tal vez, con estas palabras breves, UN EPISODIO DE AMISTAD. Saludos cordiales desde Santiago del Estero, Argentina.
Atte.
Fabiana Calderari

P.D. No pueden otorgarle premios por su relato breve “ ÍNFULAS DE PÁJARO”, pues ha sido concebido con laureles…. Extraordinario!

Fabiana

Mega dijo...

Yo no estoy convencida de que el blog en sí mismo sea un género, sino más bien un marco, como lo sería el libro como tal, o la enciclopedia como concepto, mientras que lo escrito (cada entrada) sí pertenecería, a mi entender, a un género u otro (tendríamos, de este modo, artículos, poemas, microrrelatos, cuentos, aforismos, o simples apuntes sobre impresiones varias del momento o lo que se tercie, claro. Tampoco descarto que lo que se ha dado en llamar "post" o " entrada" termine formando una variante del articulismo, andando el tiempo. Imaginaos qué estupendo blog hubiera escrito Mariano José de Larra de ser nuestro contemporáneo, o Galdós, o Clarín, o...)

Besos
(¿Bondades? Todas. ;-P)

Antonio Serrano Cueto dijo...

Dada vuestra participación, y la extensión de muchos comentarios, es evidente que el blog en sí mismo, como soporte, está siendo objeto de una constante reflexión. No podía ser de otra manera, teniendo en cuenta que no sólo crece el número de blogs al día en el océano de internet, sino que están en constante evolución, redefiniendo sus objetivos y explorando nuevos límites. Gracias por vuestras aportaciones. Y bienvenida, Fabiana. Te agradezco tus palabras sobre "Ínfulas de pájaro". Abrazos y besos.

sergio astorga dijo...

Antonio, llego tarde, como sabes por razones continentales, mientras ustedes están en la sopa yo estoy saludando la entrada del día.
Después de leer los comentarios,me permito añadir que me parece que el Blog es solo un medio, y el contenido no es responsabilidad del medio, los amantes del libro, que me parece que somos todos, lo apreciamos como objeto y como contenido.Y también sabemos que no por estar un texto publicado en un libro,ese libro contiene literatura.Podemos concluir diciendo que, la literatura se encuentra donde menos se espera.
Un abrazo bloguero.
Sergio Astorga