jueves, 26 de marzo de 2009

Sobre planos


La primera vez que visitamos el solar nos pareció de una vastedad angustiosa. Costaba distinguir el perfil de las lomas y el recorte caprichoso de los olivos en el horizonte. Eso sí, era de un verdor prodigioso, y hasta la yerba más diminuta recibía la caricia de una brisa constante. Una vez tomadas las medidas, convinimos en que reuniría las condiciones de habitabilidad necesarias. Mi mujer insistió en que no quería que estuviese a ras de suelo; demasiada humedad había soportado ya a lo largo de la vida. Además, cuanto más altura alcanzase, más ventilado estaría y mejores serían las vistas de la campiña. Mi natural nervioso me hubiese empujado a zanjar el asunto más rápidamente, pero mi mujer no sólo estaba siempre pendiente de los detalles, sino que además los defendía con una persistencia agotadora. La mejor prueba de ello quedará en los anales de la construcción municipal, porque por primera vez, y a pesar de las muchas trabas técnicas y burocráticas, se modificó sobre los planos el diseño inicial para eliminar el tabique medianero. Logramos así un dos por uno. Y no crean que no se notan esos centímetros de más en tan oscuros habitáculos. Después de una vida difícil, seguro que a usted tampoco le agradaría que se eternizaran las estrecheces.

Antonio Serrano Cueto
(Olivos con cielo y sol. Van Gogh)

4 comentarios:

Mery dijo...

Qué previsión mas absoluta.
Sólo faltan las palabras de Serrat: ...y a mi enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo, en la ladera de un monte mas alto que el horizonte, quiero tener buenas vistas...
Un beso

Cathan Dursselev dijo...

Y luego hay quien dice que los microrrelatos son naderías. Que no se puede narrar y hasta sorprender en ellos.

Y, ya puestos, yo también quiero un duplex de eso. Que dicen que después muerto se adelgaza pero ya no me lo creo.

eltingladodesantaeufemia.com dijo...

Junto a todo hombre de natural nervioso hay una gran mujer, calma y previsora.
¡Buenas vistas! y abrazos para lo que queda de camino, que es mucho.

sergio astorga dijo...

Antonio una bella estampa constructiva: el plano de la cotidianeidad, el plano temporal, el plano netamente constructivo y la planificación final del bienestar.
Un baile bien planificado.
Un abrazo desde el solar.
Sergio Astorga