viernes, 27 de febrero de 2009

La toalla


Todas las mañanas, después de la ducha, inicia el ritual de la toalla. Es la única rutina que no cambiaría por nada del mundo. Empieza por secar la cara, las orejas y la cabeza, con especial frotamiento en la nuca. Luego, ceñida la toalla a modo de capa, toca el turno a los hombros y el cuello y, cruzada por delante, a las axilas, que reciben siempre la punta opuesta de la prenda. Sigue bajando en forma de anillo que se estrecha en los senos, donde las manos presionan suavemente con un movimiento espiral. Pasado el ombligo, la orografía de pliegues y hendiduras exige más precisión, pues la toalla debe absorber humedades ocultas. Aquí siempre hay risas. Después abraza los muslos, primero el izquierdo luego, el derecho. La fase final acontece cuando ella se sienta en el borde de la bañera. Ahí se ensimisma masajeando los tobillos, los dedos y los tersos empeines, que siempre besa como culminación del trabajo. Entonces él se levanta del suelo, le entrega la toalla y entra desnudo en la bañera.

Antonio Serrano Cueto
(Mujer inclinada, de Pierre Bonnard)

10 comentarios:

Mega dijo...

Todo un acto de amor.
El micro, fabuloso, pues la Mujer inclinada, de Pierre Bonard, te predispone a otra lectura, hasta que por fin alcanzamos el desenlace del texto, claro.

Muy bien pintado.

eltingladodesantaeufemia.com dijo...

¡Qué precisión orográfica! Un mapa perfecto con el que orientarse.

Olga B. dijo...

Él o la conciencia de la toalla:-)
Saludos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Como siempre, ese giro final tan, tan estupendo.

Octavio dijo...

Me encantaría ser toalla...

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Dos claves tiene este estupendo microrrelato, Antonio: la primera es el punto de vista, la ambigüedad del principio que se rompe con el beso de los pies y te obliga a leer otra vez el texto; la segunda es la finura del erotismo y la sensualidad que se desprende de la situación. Tiene razón Mega cuando relaciona el texto con la ilustración, que ayuda y soporta el equívoco. Pero el blog es eso: imagen y palabra. Has sabido jugar muy bien con ambas. Un abrazo, Javier.

Mery dijo...

Qué bien se te dá despistar al lector, tienes magia en tus dedos.
Un beso

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, amigos, por vuestras palabras. Mega y Javier, es cierto que el cuadro de Bonnard predispone desde el principio a la lectura más fácil, la de una mujer sola. Pero en mis clases de crítica textual aprendí que a la hora de elegir entre la "lectio facilior" y la "lectio dificilior", hay que optar por la segunda. Algo de esto creo que debe tener un microrrelato. Por otra parte, espero que el efecto sea el mismo sin la imagen. Besos y abrazos a todos.

Triana dijo...

El efecto Antonio es que la imágen y la palabra llenas de sensualidad, son de una exquisita belleza, como siempre en tus micros, magistral.

Un abrazo.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

muy bueno, merecedor de ser seleccionado para ese concurso.

Lei tambien el de autobus circular en montacada y e fantastico.