jueves, 5 de febrero de 2009

Joan Margarit en Cádiz


Sin duda hoy ha sido un día singular en Cádiz. La mañana, tempestuosa; la sobremesa, expectante por mor de un inminente tornado con hora exacta de visita que finalmente prefirió girar en otros lares, y la tarde, poética. Con Joan Margarit. Entrevistado por el poeta Ángel Mendoza, Margarit no ha parado de hablar, de pie, con paso inquieto sobre la tarima. Ha hablado de la relación entre la poesía y la vida, de las vanguardias, de la importancia de la palabra, de su concepción de la poesía (intensidad, concisión, precisión), de sus libros, en especial de Joana y de Misteriosamente feliz, su última obra (que en breve alumbrará la colección Palabra de Honor de Visor), de algunos de los autores que hicieron mella en él (Machado, Cernuda, Thomas Hardy, Mayakovsky...), de cómo su formación científica ha influido en su percepción poética del mundo. Ha hablado de su hija Joana, del dolor y el desamparo, de la poesía como instrumento para ordenar del desorden de la vida. Y aún ha tenido tiempo y energías para recitar media docena de poemas y conversar con los asistentes. Me han sorprendido su capacidad oratoria y su sentido del humor. Os dejo algunas reflexiones suyas que he anotado en mi cuaderno:

- No hay que adaptar la vida a la poesía, sino la poesía a la vida.
- No me interesa la sinceridad en la poesía, sino la verdad. Aspiro a sacar un destello de verdad de la poesía.
- La palabra es tan esencial, que soportamos el mundo porque podemos nombrarlo.
- Es ley de la física que tendemos al desorden. Para ordenar el desorden interior la poesía es mi instrumento.
- Un poema es como una caja negra. El secreto está dentro. Sé cómo entro en él y sé cómo salgo (ordenado), pero no sé lo que pasa mientras lo leo o escribo.

(El acto ha sido organizado por la Universidad de Cádiz,
dentro del programa "Presencias Literarias")

13 comentarios:

Mery dijo...

Puedo imaginarme cuántas perlas mas habrá soltado y tu has recogido.
Me gustaría saber cómo Margarit es capaz de sacar la verdad en la poesía, difícil proceso de búsqueda interior, y no sólo interior.
Una suerte haber disfrutado de su charla. Gracias por traerlo aquí.
Un abrazo

Herman dijo...

Me quedo con esta: "La palabra es tan esencial que soportamos el mundo porque podemos nombrarlo".
Gracias, Antonio, por compartir estos destellos de sabiduría.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Qué buenas reflexiones (nada extraño, viniendo de quien vienen). Yo tuve la oportunidad de escucharlo no hace mucho recitando sus versos. Todo un privilegio.

Mega dijo...

Me encantaron las dos últimas:
- "Es ley de la física que tendemos al desorden. Para ordenar el desorden interior la poesía es mi instrumento".
- "Un poema es como una caja negra. El secreto está dentro. Sé cómo entro en él y sé cómo salgo (ordenado), pero no sé lo que pasa mientras lo leo o escribo".
Sobre todo, porque se complementan.
Un abrazo

sergio astorga dijo...

Antonio, con conocía tus virtudes taquigráficas; me gusta la segunda, el mundo existe porque es nombrado.
Un abrazo
Sergio Astorga

Antonio Azuaga dijo...

Sin duda esta entrada es un laboratorio de perfumería que has llenado de esencias (en el doble sentido de regalo para la sensibilidad y de veraz ontología en la literatura).

Gracias.

Olga B. dijo...

Las frases anotadas, especialmente las cuatro últimas, son de esas cosas que uno lee y piensa "eso es, algo así pensaba yo y no sabía decirlo".
Intensidad, concisión, precisión... belleza y verdad.
Gracias por la entrada.

Fernando Valls dijo...

Espero que también leyera alguno de sus poemas porque es uno de los autores que mejor leen sus versos. A veces, suelo leerlos junto a un grupo de jazz, y entonces la temperatura sube aún más.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Pues sí, Fernando, leyó cinco poemas suyos. Y es verdad que lee como no saben hacerlo otros poetas, emocionando al auditorio.

entrenomadas dijo...

Acabo de leer un libro suyo. Me pongo a navegar y me encuentro este post. El círculo perfecto.

Magnífico poeta.

Un abrazo,

Marta

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Pocos libros, Antonio, han conseguido convertir en poesía el dolor inmenso de ver morir a una hija a la que se ha acompañeo y cuidado durante muchos años. Mientras la enfermedad minaba la vida de Joana, el poeta compuso un diario poético que después tituló con el nombre de su hija y que es uno de los más impresionantes libros de poesía que he leído en los últimos años. A riesgo de alargarme demasiado, Antonio, quiero incluir en este comentario un breve poema, para compartirlo con los asiduos visitantes de tu estupenda bitácora, en la lengua original, el catalán, y en la traducción hecha por el propio autor; el poema se titula "L'endemà de la mort / El día después de la muerte" y sus versos dicen así:
"Avui t'he vist passar amb les crosses blaves, / contenta sempre, sempre protegida / pel mateix pare jove entre les tenses/ cordes del cel.lo enorme de la pluja. / Ni tu ni jo mai no recordarem / haver estat pare i filla en aquest pati / on es bressa el llorer mullat al vespre." Su traducción al castellano dice: "Hoy te he visto, llevabas las muletas azules, / contenta como siempre y protegida / por aquel joven padre entre las tensas / cuerdas del cello enorme de la lluvia. / Jamás, ni tú ni yo recordaremos / haber sido este padre y esta hija / en este mismo patio donde, al anochecer, / se mece el laurel húmedo." ¡Qué gran poeta Joan Margarit y cómo sabe trascender la vivencia cotidiana, incluso las más estremecedoras, como la muerte de una hija, en una poesía totalmente carente de artificio y de retórica barata. Enhorabuena por incluirlo en un tu bitácora y disculpa el abuso de extenderme tanto. Un abrazo, Javier.

Tomás Rodríguez Reyes dijo...

Buen poeta, Margarit, y excelente recitador. Un saludo.

Triana dijo...

Yo tambien me quedo con esta:
"La palabra es tan esencial, que soportamos el mundo porque podemos nombrarlo".

Y me ha gustado mucho la que nos ha dejado Javier Quñones.

Un lujo haberle oído declamar sus poemas.

Un fuerte abrazo.