jueves, 1 de enero de 2009

Un instante pleno


La experiencia no varía mucho de un año a otro: preparativos de cena, cena, uvas de la suerte, brindis y algún que otro cante o chascarrillo. Y en eso cruzamos una frontera invisible, empujados por una fuerza arcana que no sentimos porque estamos algo o muy ebrios. Pero esa fuerza hace mella, y hoy, día primero del mes primero, cuando se han disipado los vapores de la bebida, sentimos algo en el estómago que trasciende las consecuencias digestivas de la cena; sentimos, siquiera por un instante efímero, que hemos dejado atrás la piel apolillada y renacemos con una piel nueva. Y aunque sea una percepción que menguará según avancen las horas, al menos durante este lapso viviremos con plenitud la fugacidad del tiempo.
(La imagen está tomada de www.fororeptiles.org/foros/showthread.php?t=4157)

4 comentarios:

Mery dijo...

Bravo por la imagen.
Es cierto, una cifra nueva que nos acompañará durante 365 dias y a la que hemos de acostumbrarnos pronto.
Es una frontera invisible...qué bien lo has descrito.
Un abrazo y Feliz Año

Octavio dijo...

La reflexión es estupenda, pero no he salido bien en la foto. A todo esto, aunque llevo tiempo leyéndote, creo que es mi primera aportación. Aprovecho para desearte feliz año nuevo.

Triana dijo...

En efecto Antonio, cuando entra cada nuevo uno de enero, parece que todo es nuevo, además de el año, creemos que el tópico alguna vez se hará realidad, pero la realidad es que año nuevo, para muchos como tu dices resaca y para otros, recoger el árbol y las bolas y el Belén y seguir caminando con los mismos zapatos con los que caminábamos el día 31.

Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Gracias, Octavio, y bienvenido.