martes, 2 de diciembre de 2008

La pescadera


Escama que todos los puestos de la pescadería tengan su cola de clientes (fieles los unos, de paso los otros) menos uno. Más escama aún que en ese puesto despache una mujer de extraordinaria belleza, que entretiene la espera afilando los cuchillos con una sonrisa anchurosa. Resulta llamativo ver a los clientes que merodean por el mercado alejarse, dibujando una curva, cuando pasan por delante de su expositor de mármol. Acaso teman algún desvarío repentino y punzante, aunque es justo aclarar en su descargo que la pescadera es un dechado de amabilidad y simpatía y no cabe imaginar en ella ni una pizca de sadismo. Eso sí, cuando abre el congelador y se dejan ver las cabezas, en todo el mercado el aire se vuelve gélido e irrespirable.

Antonio Serrano Cueto

Publicado también en Minificciones.

10 comentarios:

Isabel Romana dijo...

También yo me he quedado congelada. Escamar, colas... un lenguaje muy adecuado. Desde aquí se oye el chirrido del cuchillo sobre el afilador... Besitos temblorosos.

Olga B. dijo...

Tienes que decirnos más cosas de ese congelador. O no, no nos digas más:-)
Desconcertante esa belleza de pescadera afilando cuchillos... pero peor hubiese sino una carnicera, aunque escamase menos.
Bueno, saludos.

LUISA M. dijo...

¡Huy, qué miedo! ¡Ya era raro que nadie se acercase a ese puesto! Haces un excelente uso del lenguaje jugando con las distintas acepciones de "escamar", "cola", "cabeza"...
Todo un personaje intrigante la pescadera.
Saludos.

Cris Monteoliva dijo...

Gran parte de mi familia es marenga, en eso pensaba mientras leía este relato.
Cuidado con las mosquitas muertas, son las peores.
besos,

Cristina Monteoliva
www.labibliotecaimaginaria.es
www.elviajeimaginario.obolog.com

Mega dijo...

Sin duda, los clientes, vulgares pescadillas del montón, supieron reconocer al instante, en su belleza afilada, a un fogoso ejemplar de pez espada.

Un abrazo

Octavio dijo...

Bueno, si la pescadera es de extrema belleza, merece la pena correr el riesgo...

Herman dijo...

Formidable. Y muy fina la reiteración de "escamas".

Lauren Mendinueta dijo...

A mí también me gustó el uso de la palabra escama desde el principio, muy bien el lenguaje. Lo mejor, como ya dijeron, el personaje de la pescadera. Un abrazo

Triana dijo...

Fántastico micro, y si, como es habitual en tus micros es facil imaginar la escena, escuchar como afila los cuchillos y el pavor que daría asomar la cabeza a ese congelador.

Un abrazo.

Marco Valerio Corvo dijo...

Así de guapa, que era, que yo hasta me atrevería a acercarme a sus tijeras. Eso sí sin dejarla de mirar ningún momento a los ojos, a ver si contrasta en ellos la vida, en relación con sus cabezas muertas.

no se porque, pero ¿porque las pescaderas suelen ser tan entrañables ?