domingo, 2 de noviembre de 2008

Evocaciones (6): El Rubio


En mi clase había un niño que siempre discutía con el maestro. Le llamábamos el Rubio. Un día el Rubio preguntó cómo era posible que los griegos y los romanos hubieran existido antes que Cristo, si Dios creó el mundo y Dios y Cristo eran, junto con la paloma, Uno y Trino. El maestro le contestó que antes de Cristo ya existían, como mínimo, San José y la Virgen María, como ya existían sus padres antes de que él viniese al mundo. El Rubio, que era de cortas entendederas, recibió resignado el capón del maestro, se rascó una verruguita del tamaño de un grano de arroz que tenía en el lóbulo de la oreja y se quedó cavilando. Si su padre ya bebía vino antes de que él naciese, ¿quién iba a la tienda cada día a rellenar la botella?
("Adoración de la Santísima a Trinidad", de A. Durero)

3 comentarios:

Triana dijo...

Genial Antonio...

¿La gallina o el huevo?

Un fuerte abrazo.

Betty B. dijo...

Es que la Santísima Trinidad no es cualquier cosa. El año pasado mi padre, poco religioso, se rascaba la cabeza pensando: "Yo lo que nunca he entendido es lo de la Santísima Trinidad". Y mi hijo, que entonces tenía tres años, se le quedó mirando con desdén y le espetó: "Pues mu fácil: un padre, un hijo y un pajarico blanco".
Mu fácil.
Yo creo que el Rubio era un incomprendido y apuntaba maneras de filósofo:-)
Saludos, Antonio.

Juan Antonio, el.profe dijo...

A esas edades es difícil entender que el mundo existía antes de ellos nacer. Te lo dice un padre de cuatro hijas...