domingo, 30 de noviembre de 2008

El mejor micro


El día que yo nací, mi madre no estaba.


Si Gila lo hubiese dejado así, posiblemente sería el mejor micro. Nada tendría que envidiarle a Monterroso.

7 comentarios:

Fernando Valls dijo...

¡Gila siempore genial!

Antonio Azuaga dijo...

Hoy me has hecho reír y recordar; reír, fuera del tiempo (porque, “dejado” o no dejado así, para mí Gila siempre será intemporal), y recordar dentro de aquél. Noches de invierno de hace muchísimo; con mesa camilla, con brasero de cisco; con un aparato enorme que tenía botones y arcos ojivales en su fachada de madera –mi generación descubrió el gótico en la armadura de las radios antes de hacerlo en los libros de Historia–. Me has hecho recordar aquella otra risa que le ponía imágenes a los sonidos; y el calor en las piernas después de echar la “firmita” de rigor sobre las últimas ascuas… Entonces, ya era Gila; luego dicen que se murió, pero Gila siguió siendo. Cuando –por vital imperativo, naturalmente– yo no pueda recordarlo, Gila seguirá esparciendo esa risa intemporal bajo la breve contundencia de sus increíbles relatos.
Gracias por esta memoria feliz que hoy muchos considerarían precaria: ¡la felicidad se ha vuelto idea demasiado exigente!

Herman dijo...

A mí casi me gusta más que el de Monterroso. Un saludo, Antonio.

Mery dijo...

Qué genialidad la de este hombre para hacer reir.
Te agradezco mucho estos recuerdos. Y si, hubiese sido un micro redondo.
Un abrazo

LUISA M. dijo...

Me gustó recordar a Gila y este "micro", sin duda un humor muy inteligente y con un sello propio.
Saludos y sonrisas.

Cristina Monteoliva dijo...

El humor de Gila siempre me pareció genial.
Buenos días de miércoles.

Cristina Monteoliva
www.labibliotecaimaginaria.es
www.elviajeimaginario.obolog.com

Triana dijo...

Siempre Gila, genial y tierno.

Le pude ver muchas veces en Madrid, y no por saber casi de memoria sus relatos increibles me reía menos con él.
Creo que este es si no el mejor el que casi todos recordamos.

Gracias por esta sonrisa.