jueves, 16 de octubre de 2008

Premios y literatura


Si hace unos días el Nacional de Narrativa concedido a Juan José Millás por su novela El mundo suscitaba encendidos debates en la blogosfera, centrados especialmente en la idoneidad de los miembros del jurado y en el ostracismo de las novelas Tu rostro mañana. 3. Veneno, sombra y adiós, de Javier Marías, y Crematorio, de Rafael Chirbes (véanse las entradas y los comentarios al respecto en los blogs de Fernando Valls, Antón Castro y Juan Pedro Quiñonero, entre otros), a buen seguro que la cosa continuará con la concesión ayer del Premio Planeta a Fernando Savater por La hermandad de la buena suerte y a Ángela Vallvey por Muerte entre poetas. En el caso del Nacional se trataba de novelas ya publicadas y, por lo tanto, leídas, lo cual confiere a los lectores conocimiento de causa. Sin embargo, las novelas de Savater y Vallvey son inéditas, por lo que, de momento, no cabe hablar (sin pecar de injustos) de sus prendas literarias. Ahora bien, una vez más el Planeta hace lo que sabe hacer a la perfección: otorgar premios a "personajes" de tirón mediático (recuérdese que en 2007 pisó el pódium del Planeta el ínclito Boris Izaguirre). Savater, cuya altura intelectual es indudable, no deja de asomar por los medios de comunicación: sus gafas de miope y su barba ya son conocidas por cualquier hijo de vecino. La señora Vallvey no le va a la zaga, ya que participa desde hace tiempo en programas de radio y en las tertulias de "Las mañanas de la Cuatro", donde exhibe toda suerte de comentarios políticos sesgadísimos contra el partido socialista, no pocas veces ayunos de argumentos sólidos y bien pertrechados en cambio de vehemencia. Ocurre como con los periodistas: las posibilidades de que uno conocido se lleve un gran premio literario son enormes, por la sencilla razón de que la editorial que organiza el certamen se asegura así una amplia cobertura mediática en manos de los colegas del premiado. Hoy, en el telediario de la Cuatro, al dar la noticia del premio de Vallvey, la periodista ha añadido que es "colaboradora de un programa de esta cadena, etc." Así que no nos rasguemos las vestiduras con el Planeta: es un negocio puro y duro, donde la buena literatura importa menos que los miles de euros que dentro de tres semanas (tiempo de edición de los Planeta) y, sobre todo en la campaña navideña, empezarán a afluir hacia las arcas de la editorial. Y si bien aún no hemos leído los libros premiados, al menos el de Savater parece sustentarse en un ambiente (el de las carreras de caballos) poco trillado. Sin embargo todo apunta a que el de Vallvey es, mutatis mutandis, un mero remedo de las novelas de Agatha Christie. He aquí, grosso modo, el argumento: en el transcurso de un encuentro de poetas, convocado por la viuda de un poeta fallecido, se comete un asesinato, y todos los asistentes podrían tener razones para haber cometido el crimen. En fin, queridos lectores, más de lo mismo. Habrá que leer (mejor esperar que otros lean) para confirmar estos temores.
(En la fotografía: Savater y Vallvey en el momento de recoger el premio)

5 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Desde luego me apunto a ese "esperar a que otros lean". Los Planeta no me generan, en general, ninguna confianza. Saludos cordiales.

Mery dijo...

Siempre me parece descorazonador que, algo tan sublime como es el manejo de la palabra escrita, sea pasto de las llamas de la envidia, el trapicheo y la manipulación.
¿A qué roca firme agarrarnos los simples mortales?
A nuestro sentido común, sin duda, y que la batalla nos pase por debajo del puente.
Un abrazo

Juan Antonio, el.profe dijo...

Es vox populi lo que pasa con el Planeta. El mismo Anson, tantas veces miembro del jurado, se confesaba el año pasado por estas fechas, de forma bastante hipócrita (¿por qué critica esto cuando está fuera y no lo hacía cuando estaba dentro? ¿Por que ya no cobra como jurado?). Planeta exige autores mediáticos, de esos que se venden bien en El corte inglés. El director de una editorial me decía un dñía que cierto premio de poesía que publicaba su empresa debía concederse a un autor de tirón, porque lo financiaba la obra cultural de esos grandes almacenes y debía garantizarse el éxito (curiosamente, el año en que esto me comentaba, ganó el premio Ángela Vallvey, qué curioso, tertuliana y pareja, si no recuero mal, de Jaime Siles: gente del taco-literario-mediático).
La única contraprestación: con el dinero de las ventas del Planeta, se publican obras más que meritorias, en especial muchas de Seix Barral, por ejemplo. Una de ellas, la que Tomás nos recomienda hoy en su Trópico de la mancha http://tropicodelamancha.blogspot.com, sin ir más lejos.

Triana dijo...

Como ya se dice en comentarios anteriores, más de lo mismo, premio absolutamente amañado desde hace décadas, hay que reconocerle al difunto Lara padre un genial equipo de marketing que nada tiene que ver con criterios de calidad, cuando esto ha concurrido en un premiado solo ha sido fruto de la casualidad.
Un abrazo.

Víctor González dijo...

Has dicho, y yo lo suscribo.
Saludos.