martes, 23 de septiembre de 2008

Lorca y la Memoria Histórica


El asunto de la Memoria Histórica suele encararse por una parte de los españoles con una acritud que encubre las más de las veces razones de índole política. Defender a estas alturas de la democracia que esta ley supone una vuelta a las dos Españas es una memez que no tiene consistencia alguna. Cosa distinta es que dicha ley venga acompañada de actuaciones sensatas, coherentes y destinadas de veras a reparar la memoria de los muchos olvidados (de uno u otro bando) de la guerra civil y la posterior represión franquista. Tampoco, con ser de gran importancia, debe reducirse todo a la exhumación de restos. Habrá casos en los que esta reparación histórica se cumpla sencillamente con la dignificación póstuma de un nombre mancillado, o con la retirada de símbolos de doloroso y sangriento recuerdo. Es, por otra parte, esencial que en todo momento las actuaciones estén presididas por un espíritu de reparación apolítica, por la consideración de que las víctimas lo son por haber sufrido injusticia, al margen del color de su bandera. Sólo así podrá evitarse (o al menos dejar sin argumentos) que la ley sea tachada de revanchista.
La decisión de la familia de Lorca de no oponerse a la exhumación de los restos del poeta (aun temiendo el circo mediático, que haberlo habrálo, porque es consustancial a este país), por respeto a la decisión de las familias del maestro Galindo y del banderillero Galadí, no sólo es un acto de generosidad, sino también la prueba de que en el asunto de las exhumaciones debe primar por encima de todo el derecho de las familias a conocer el paradero de sus muertos, en el deseo de ofrecerles íntima sepultura. Esta es la cuestión primordial. Que hayan pasado siete u ocho décadas nada importa. Ni los muertos ni el dolor caducan.

8 comentarios:

adu1 dijo...

Una mirada bien intencionada, tan difícil de rebatir como alejada de la realidad de las cosas, CREO.
http://adu1.wordpress.com/2008/09/11/fosas-y-exhumaciones/

Mega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mega dijo...

Lo que pides me parece todavía tan lejos de poder cumplirse...

Por desgracia, no tenemos arraigado aún el hábito de pensar las cosas con justeza (y sentido de la justicia). Basta ver el barullo mediático y político que se arma en nuestro país ante cualquier asunto, serio y no tan serio, que se proponga debatir...

Isabel Romana dijo...

Muy cierto y sensato lo que dices. El problema es que hay quien se empecina todavía en negar a esas familias el derecho a enterrar dignamente a los suyos. Y no creas que es tan fácil conseguir una reparación limpiando el nombre. También muchas veces se niega el derecho a revisar los juicios. Han pasado muchos años, pero en algunos aspectos, persiste el revanchismo. Saludos cordiales.

Betty B. dijo...

Sí, la actitud de la familia de Lorca demuestra generosidad y sensatez. Sorprende para mal tanta amargura ante un tema tan simple. Que la gente afectada (si quiere) ofrezca a sus muertos íntima sepultura me parece un derecho que todo el mundo debería reconocerles. El dolor no caduca pero el tiempo debería suavizarlo, y limar la amargura y la mala fe. Sorprende y ayuda a comprender dónde vivimos.

Marco Valerio Corvo dijo...

Es complicado. Pero justo. La decisión de la familia de Federico me parece no solo generosa sino además inevitable ... Pero estas leyes no deberían hacerse, como se hacen, un poco de "tapadillo", como "con vergüenza", para "no molestar", es precisamente esto lo que alienta aún mas la polémica .... A pesar de los cambios, la Historia de España sigue siendo triste .... Lo vemos día a día ... en los revuelos, que se montan, como bien decís, por cualquier cosa:
Imaginaos que los criminales nazis no solo no hubiesen sido juzgados en Nüremberg, sino que además, se opusieran furiosamente a que al tema de los Campos de exterminio se les diera publicidad alguno....
Muertos hubo en ambos bandos, pero ¡que muertos tan distintos! en cuantía - absolutamente desproporcionada-, y sobre todo, en la característica de los agentes asesinos: en el bando de aquí, bandas incontroladas, en el de ellos, fue el propio Alto Mando el que alentaba cuando no planeaba expresamente escrupulosamente las matanzas ...
La Democracia española sigue incompleta en tantas cosas .....

Triana dijo...

De todo esto, hay algo sobre lo que estoy absolutamente en contra, y es del circo que han preparado unos y otros, memoria historica, si; reparación, si, devolverles la verdad y el reconocimento a "todas" las victimas de aquel horror injustamente desaparecidas si; utilización de todo aquello por parte de unos y otros en ambos sentidos: NO.

José María Suevos González dijo...

Muy de acuerdo con lo de dice de "la retirada de símbolos de doloroso y sangriento recuerdo".

Baste recordar que en pleno Pº de la Castellana de Madrid, aun se mantiene una estatua a un político golpista como Largo Caballero, que como sabemos se alzó en 1934 contra el Gobierno legítimo de la República (CEDA)causando miles de muertos.

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