jueves, 10 de julio de 2008

Al ralentí


Estimados amigos, por razones de apartamiento e indolencia propia de estas fechas, el Baile de los silenos permanecerá las próximas semanas al ralentí. Mi acceso a la red estará mucho más limitado, aunque intentaré dejarme ver de cuando en cuando. Prometo que mis entradas durante este tiempo serán livianas, ligeras como las nubes casi imperceptibles del estío. Abrazos y besos para todos.

7 comentarios:

Palbo dijo...

Mandíbula mecánica que indócil
baila, descolocada y entreabierta.
Articulando la madera fósil,
ruge con el crujido de las puertas

cierto muñeco con el ojo tieso
y mueca en otras épocas radiante.
Sin haber nunca dado un solo beso,
melancólico yace en un estante.

Los trazos que simulan ser cabello
no encierran sino penas sin color,
ignorantes del cielo, de lo bello.

Y, su estopa, cargada del dolor
de fingir que la vida es sólo aquello.
De no haber conocido un solo amor.

Mega dijo...

Bueno, Antonio, pues disfruta de esas vacaciones de merecida indolencia...

Eso sí: no te olvides de volver de vez en cuando. ;-)

carmen moreno dijo...

Nada, nada, a disfrutar del calor pegajoso de Cádiz. Cervecita, playa y rock and roll que diría Catulo.

Isabel Romana dijo...

Descansa y relájate. Pasaré de vez en cuando a ver tus entradas livianas como una nube. Saludos cordiales.

Mery dijo...

Hace usted muy requetebien, aunque te echaré de menos.
Un abrazo y que la vida te sea leve.

Antonio Azuaga dijo...

Feliz ralentí, respetado amigo.

Víctor González dijo...

Echaremos en falta tu pulso literario. Disfruta del tiempo.
Avrazos.