jueves, 26 de junio de 2008

Caso extraño


Algunas nubes corrían a la caza del sol. De vez en cuando una cometa azul rayaba con su cola inquieta el trozo de cielo que abarcaban sus ojos. Los cerraba, apretaba con fuerzas y la negrura, moteada por cientos de minúsculos soles dorados, se volvía templada. Al otro lado el mar ahogaba los ruidos y las voces... El médico certificó: muerte dulce por exceso de luz interior. Pero reflejó en el documento de defunción sus dudas: "Caso extraño, ya que el paciente no presenta síntomas de haber inhalado gases estivales. Esto es propio de las gentes ribereñas y el paciente procede de la montaña."

9 comentarios:

Mega dijo...

Quizá era un ribereño montañés. ;-P

Bromas aparte, lo de "muerte dulce por exceso de luz interior" me parece un acierto. No sé cómo será morirse así, aunque no parece mala cosa...

(Muy misterioso tu micro...)
(¿Guardará alguna relación con el hecho de morir de éxito, de éxtasis, o de puro goce?)

"Ardua quae pulchra", jeje.

samsa777 dijo...

Un relato fantástico, como siempre. Calída y fríamente evocador al mismo tiempo.

Un abrazo.

Betty B. dijo...

Mundo muy misterioso el de las enfermedades del alma. Y algunas son mortales. El médico era un poco poeta; el narrador, mucho más.
Buen día.

Yeli dijo...

Poética manera de morir...
Volveré a asomarme a tu hermoso espacio.
Un abrazo
Yeli

Antonio Azuaga dijo...

Hermosísimo relato, Antonio, concentrado en esa muerte “dulce”, infinitamente más amable que vivir con exceso interior de sombras.
Un saludo.

samanta dijo...

Muy bueno tu micro.Como siempre.Muy poético lo de" muerte dulce por exceso de luz interior"

Marco Valerio Corvo dijo...

Muy bueno.
No se si conoces un precioso poema de Odyseas Elittis (la ortografía que uso no es correcta), al que me recuerda vivamente tu relato. Yo obviamente, ignoro el griego - pese a mi nombre - pero he leído una traducción que me impresionó. Siempre me acompañó en mis viajes por Grecia. En los olivares espesos junto al mar, siempre creía reconocer los ecos de esas dulces muertes ....

Marco Valerio Corvo dijo...

Muy bueno.
No se si conoces un precioso poema de Odyseas Elittis (la ortografía que uso no es correcta), al que me recuerda vivamente tu relato. Yo obviamente, ignoro el griego - pese a mi nombre - pero he leído una traducción que me impresionó. Siempre me acompañó en mis viajes por Grecia. En los olivares espesos junto al mar, siempre creía reconocer los ecos de esas dulces muertes ....

Delfín dijo...

Antonio, muy buena mini con frases de alto nivel, ya lo dijo mega, esa frase es una delicia.

Aprovecho mi paseo por aquí para dejarte una invitación a mi espacio de minis www.minificciones.com.ar

Seguimos adelante y nos mantenemos en contacto.