lunes, 12 de mayo de 2008

Yoani Sánchez y la libertad de expresión on-line


La historia de Yoani Sánchez, autora del blog "Generación Y", cuyas visitas se cuentan por miles, es como la de otros muchos jóvenes cubanos atrapados en las redes del régimen castrista: la formación despierta en ellos inquietudes que luego se dan de bruces con el muro de la dictadura. Licenciada en Filología Hispánica (cada día soy más informática y menos filóloga, dice con sorna), defendió una tesis cuyo título ya dice mucho de esta mujer enjuta de carnes pero audaz y valiente: Palabras bajo presión. Un estudio sobre la literatura de la dictadura en Latinoamérica. Co-fundadora de la revista de reflexión y debate Consenso, es articulista y editora del portal Desde Cuba. Desde hace un año mantiene el blog "Generación Y", que ella misma define como un ejercicio de cobardía, pues me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico. Recientemente le han concedido el Premio Ortega y Gasset de Periodismo Digital que convoca El País, justificado por la perspicacia con la que su trabajo ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba, su estilo de información vivaz y el ímpetu con el que se ha incorporado al espacio global de periodismo ciudadano. Pero Yoani Sánchez no pudo acudir a recibir el galardón porque las autoridades cubanas le retienen el pasaporte. Necia medida, porque su persona y su blog crecen varios metros con cada nuevo pisotón del régimen. De hecho, en marzo las autoridades de la isla bloquearon el blog y hoy la voz de Yoani se escucha más y más alto.

Desde aquí le envío mi felicitación y solidaridad más vehementes.

9 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Entré en el blog de esta joven cubana el otro día y, como suele decirse, se me cayeron los palos del sombrajo. En una entrada había más de 5.000 comentarios, y muchas otras no le iban a la zaga. Me alegro de que los blogs puedan abrir esas brechas, que digo brechas, grietas sísmicas, en los regímenes dictatoriales.

Rafael Lucena dijo...

Ejercicio sofista:
-Tiene suerte de vivir, trabajar y escribir en ese lugar y en esta época y con estas condiciones. De otra forma, seguramente, habría sido otra de tantas y su acción literaria habría pasado desapercibida.
-Tiene mala suerte, porque todo su reconocimiento actual lo trocaría por el anonimato con tal de que ese lugar, está época y tales condiciones hubieran sido totalmente distintos.

Mega dijo...

Para retomar la reflexión apuntada por Rafael Lucena, la normalidad en Cuba llegará cuando esta chica de talento indudable, más que conquistar el anonimato, pueda canalizarlo como a ella se le antoje.

Un abrazo,

Marco Valerio Corvo dijo...

Lejos de mí defender el régimen cubano, con todas sus torpezas execrables.
Sin embargo, tampoco me fío de quien simplifica en exceso, y compara la "dictadura cubana", con la "dictadura guatemalteca", por ejemplo, con unos 500.000 indígenas asesinados, muchísimos de ellos quemados vivos, y los medios no se hacían eco hasta que Rigoberta Menchú, saltó a la fama ....

Evidentemente, sí se comparan la situación de Cuba con España, aquí podemos considerarnos absolutamente afortunados (tanto en lo político como en lo económico), pero si comparamos, la "dictadura cubana", con el resto de las "¡¡democracias latinoamericanas!!" encontraríamos sosrpresas, que supongo que El País nunca airea, que la Esperanza de Vida en Cuba ande por los 77 años (como la europea occidental, alcanzando al Japón), que el índice de alfabetización ronde el 100 % (mas que en España)o que la medicina haga milagros, o la mortalidad infantil sea la mas baja del mundo - a pesar del desastre del régimen en muchos aspectos emepezando por la carencia de libertades políticas. - no parece que interese ponerlos de relieve .....
En cualquier caso, y aparte de estos comentarios, estoy de acuerdo y estoy deseando entrar en el blog de la chica

Marco Valerio Corvo dijo...

Y solo una reflexión, para que nos hagamos idea de que no todo lo que pone EL PAÍS -prensa rosilla- es cuanto existe.

Si comparamos España con Uzbekistán. (Un país de Asia Central, sometido durante mas de 7 décadas a las terribles "dictaduras soviéticas), nos encontraríamos con una Renta, creo que 7 veces menor.
Aquí tenemos un producto interior bruto por habitante en torno a 1.400 euros, y allí apenas supera los 200.

Como sera posible, que en aquel arruinado, empobrecido y remoto país, con una renta, ciertamente exigua, se publiquen el doble de libros y revistas por habitante y año que en España. ¡Coño, los "salvajes", ¡¡leen!! .... ¿?

Parece que no todo es lo que parece ....

Bueno, alguno avisado, ya se habrá dado cuenta que allí se encuentran las ciudades de Shiva, Bujara, Samarkanda y Tashkent, frente a las cuales las nuestras ....

Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Estimado Marco Valerio, conozco algo el régimen cubano: he vivido en casa de un cubano que luchó con el Ché y he escuchado de su boca las excelencias de la Revolución. Sin embargo, en su casa sus hijos adultos, universitarios, no abrían la boca si no era para asentir. Cuando salíamos de la casa, estos hijos se transformaban y nos manifestaban su más absoluta frustración. No se trata, pues, de comparar Cuba con otros países subdesarrollados o víctimas de la barbarie de sus dictaduras execrables. Con esta entrada sólo pretendo subrayar cómo los cubanos agudizan el ingenio para burlar los controles del régimen sobre la libertad de expresión. Esta es la denuncia, aunque siempre podamos minimizarla utilizando el recurso de la comparación con los que están peor.

Marco Valerio Corvo dijo...

Estamos de acuerdo. Yo también he estado en Cuba. El anfitrión era hijo de un profesor universitario ya fallecido que, pudiendo hacerlo, y sin ser adicto al régimen, nunca se quiso ir a Miami.
El hijo era anti-castrista (y racista, por cierto. Una de sus críticas al régimen era precisamente por considerarlo no-racista ... ¡que paradoja!)

Se me viene a la mente "La Vida de los Otros" una película curiosa y de bella factura que ganó el Oscar a la mejor película de habla no-inglesa.
Que la vida en la Alemania del Este para un artista contestatario, o simplemente "libre", podía convertirse en un infierno, parece evidente. Y aparte de la belleza del film, era evidente también que no era una crítica ni progresista ni "de izquierdas" - entonces jamás hubiese ganado el oscar - sino que te presentaba a la Alemania Capitalista del Oeste, como el paraiso de la libertad y la democracia y poco menos que de la "felicidad" ....
Pero no es esa la cuestión y tienes razón. El asunto es la chica ésta y su defensa de la libertad de expresión.

Un abrazo.

Marco Valerio Corvo dijo...

(Concluyo con éste).
Bicheé cinco minutos por el blog de la chica. Escribe sin duda muy bien y con estilo. Arte difícil captar su atención, cuando en algunos textos, roza ¡5.000 entradas!
Termino ya, con las comparaciones: siempre habrá mejor y peor. Pero no es lo mismo vivir uncido al carro de los vencedores (España) que el patio trasero donde éstos celebran sus "meriendas de negros" (Cuba). Seguro que Cuba-con-la Revolución, debería vivir muchísimo mejor. También es probable que Cuba-sin-la Revolución viviese muchísimo peor.
Mis otros "anfitriones" en La Habana, me decían: Nos da el Estado gratis la comida, la medicina, la escuela y la universidad y la electricidad, aparte de eso 15 leuros al mes, que solo te dan para 30 litros de gasolina mal contados o 6 cervezas (¡cada mes!). ¡Para eso estudiamos Ingeniería Química! Si fuésemos barrenderos, nos darían ¡exactamente lo mismo! (la fustración es mas que evidente ... y lógica.)
Le deseo lo mejor a Cuba, y a la Yoani, esencia también de Cuba misma.
Muchísimas Gracias por señalar su blog.
Besitos.

E. G-Máiquez dijo...

Qué bueno que coincidiéramos en esta entrada y en las apreciaciones, amigo Antonio. Y tienes razón: sigamos aplaudiéndola.

Abrazos.