sábado, 26 de abril de 2008

Huir de Escila y caer en Caribdis

Servio escribe: «Escila fue hija de Forcis y de la ninfa Crateis. Glauco la amaba y por Glauco ardía de amor Circe. Pero, como éste prefería a Escila, Circe encolerizada infestó con venenos la fuente en la que aquella se bañaba. Cuando Escila penetró, su cuerpo sufrió varias mutaciones hasta la altura del pubis, y horrorizada por su deformidad se precipitó al mar». La invención de que sus hijos eran perros y lobos nace porque estos lugares están llenos de monstruos marinos y las asperezas del arrecife imitan allí el ladrido de los perros. Caribdis, por su parte, fue una mujer muy voraz, a la que Júpiter fulminó con un rayo porque había robado los bueyes de Hércules. Fue arrojada al mar y allí conserva su naturaleza, pues todo lo engulle. Estos monstruos se encuentran tal cual en el mar de Sicilia. Por allí es ardua la travesía para los navíos. El mismo Virgilio añade: «No haga pasar mi rumbo entre uno y otro camino de muerte apenas separados». Así pues, cuando al pasar intentan evitar uno de estos peligros, caen en el otro.
(Extracto de Polidoro Virgilio. Libro de proverbios. Fotografía: Silenos)

2 comentarios:

Víctor González dijo...

De que manera tan bella los clásicods no buscan analogías con la vida real. Equilibrio entre caminos procelosos, eso es la vida misma.

Marco Valerio Corvo dijo...

Huy, eso debe ser como escapar de la sartén para caer en las ascuas. O votar al PSOE para eludir al PP. Me cuenta un amigo mío, estudioso tanto del Latín y la Historia Antigua como de las Ciencias Políticas, que ya en la Roma de Virgilio, existía un partido "plebeyo", que venía a equivaler al "socialdemócrata" de hoy día, salvando el anacronismo.

Estoy muy lejos de conocer la Política del Mundo Clásico, pero un día me quedé helado cuando me enteré que en la "Democracia Ateniense" convivían 80.000 "ciudadanos", 40.000 "metecos" y ¡200.000 esclavos! (Era de Pericles). Pero no quiero desviar la atención del bello texto.