domingo, 27 de abril de 2008

Hipérbole memorable


Era mi dolor tan alto,
que miraba al otro mundo
por encima del ocaso.

Manuel Altolaguirre

9 comentarios:

Juan Antonio, el.profe dijo...

Ciertamente memorable, Antonio. Y, en ocasiones, totalmente real.

Mery dijo...

Tal cual se siente uno cuando la pena parece imposible de superarse.
Solo que Altolaguirre tiene el Don supremo de la palabra.

Víctor González dijo...

Yo también hago mía la etiqueta.
Dificil decir más con menos-

Ana Pérez Cañamares dijo...

Gracias por visitar mi casa.
Nos seguiremos leyendo.
Un abrazo!

samsa777 dijo...

Gracias por la sugerencia, Antonio. Lo he leído y me parece magnífico.

Un saludo,

Francisco

Herman dijo...

Hiperbólico e inmenso este paisano mío. A veces el dolor nos convierte en gigantes de la tristeza. Un saludo.

Antonio Azuaga dijo...

Memorable y merecida, sobre todo por el sutil e injusto velo de cierto anochecer caído sobre su memoria. Aunque, ya lo dijo también él:

“Sólo en las profundas noches
son visibles alma y aire.
Sólo en las noches profundas.”

Magda Díaz dijo...

Vi tu comentario en el blog de Fernando Valls, y me permito dejarte aqui el Discurso de Marías (PDF)

ángel dijo...

Un gusto encontrar tu espacio y recorrer sus habitaciones, para hallar --una sorpresa que aquí se renueva-- este ejemplo de concisión póética de Altolaguirre.



Saludos....