viernes, 11 de abril de 2008

Esperanzados en la mentira


Bahía Blanca es una zona de Cádiz de celebrada nombradía entre los lugareños. Desde mi infancia la recuerdo como la antítesis de los barrios obreros, un espacio señero, aislado del común de los gaditanos, sólo apto para los pudientes. Como ha ocurrido con casi todo, ha cambiado con el tiempo. Y en estos días, de manera especial. Desde hace una semana deambula por sus calles un par de cientos de inmigrantes, subsaharianos la mayoría, llegados a esta ciudad por mor de un bulo en forma de SMS que les anunciaba un proceso extraordinario de regularización en una oficina del Gobierno situada en el corazón de Bahía Blanca. A pesar de que se les ha advertido de que tal noticia es falsa, ahí siguen muchos de ellos, bajo la lluvia implacable de esta semana, guardando cola en un callejón sin más salida que una ventanilla cerrada para sus aspiraciones. Los he visto en varias ocasiones entrar en establecimientos cercanos con una palabra inteligible en la boca: "fotocopia". Ya incluso merodean por el lugar los parásitos de turno, a ver si les sacan, supongo que bajo promesas de diligencia burocrática, los pocos euros que les queden. Resulta sorprendente que sigan ahí, de día y de noche, como si no terminaran de creerse que todo es falso. Claro que quienes han sobrevivido al mar traicionero en un cayuco no van a achicarse ni por la negativa de un funcionario ni por la crueldad de quien maquinó esta vileza. Para ellos es ya natural seguir esperanzados en la mentira.



1 comentario:

Mery dijo...

Pues me quedo con el alma rota con esta penosa noticia, claro que es una mas de las muchas odiseas que atraviesa toda esta gente.
Me averguenzo de pertenecer a esta raza que hunde con su pié a quien mas abajo no puede caer.