jueves, 10 de abril de 2008

Artículo recomendadísimo

Por respeto a los Silenos que impulsan esta página, no debo dejar pasar la ocasión de recomendaros la lectura del artículo "Universidad, decadencia", publicado por Pablo Jauralde Pou (Catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid) en El Mundo el pasado sábado. Si queréis conocer la "otra universidad", la que no suele salir en los papeles ni en la televisión, ahí está toda ella. El propio autor reconoce que exagera in malam partem, pero no creáis que tanto. Como no es posible el enlace con el periódico si no es previo pago, tendréis que buscar la versión impresa. Pero merece la pena. Aquí os dejo algunas perlas: A quienquiera que ronde en un campus universitario por escuelas y facultades le llamará la atención la cantidad de proclamas idealistas que engalanan sus paredes -contra el hambre, la miseria, la corrupción... [...] Cada cartel y cada proclama tienen su correlato, su ejemplo, en la práctica real que se ejerce en ese inmenso tugurio: el vice de lo que sea que envía 1.000 cartas en carísimo folio timbrado para anunciar su nadería; el decano que se engalana como novia para mostrar el aparato de su título mientras los estudiantes pierden las mañanas en largas colas; el jefe de departamento que amaña reuniones y provoca votaciones sucias; el profesor que ignora la condición humana de sus subalternos; el becario que oculta cuidadosamente las opciones de promoción que conoce; el cuidadoso sistema de clientelismo que domina todo... [...] En cada miserable celulilla universitaria se reproduce como una gangrena su propio mal: una serie de individuos -a veces cuadrillas de mafiosos acuartelados-, dirigidos por un cabecilla, del que dependen en buena medida bastantes cosas de su vida pública y privada (plazas, horarios, promociones, dinerillos...), disponen de lo que han de ser sus tareas (clases, exámenes, programas, becas, etcétera), desde luego, pero también de quién puede llegar a esa célula, ejercer ese oficio y acaparar el tesorillo reservado. [...]

3 comentarios:

Mery dijo...

Pues si, parece prometedor el artíclo. Yo estudié en la msma Universidad,la Autónoma de Madrid, y los alumnos intuíamos ciertas mezquindades inter-departamentales que nos salpicaban a veces. Otras no, pero olía a putrefacto igualmente entre las esferas profesoriles, subalternos, becarios,etc.La actitud de los sicarios de algunoo catedráticos era realmente despreciable.
Está visto que lo que sucede en el Universo, igualmente sucede en una mínina célula.
Intentaré leer el artículo completo.
Gracias de nuevo.

Fernando Valls dijo...

Sí, lo que dice Pablo Jauralde es muy cierto; pero también hay -y no pocos- catedráticos y becarios generosos que trabajan con discreción, compartiendo sus saberes y ayudando en lo que pueden a los demás. Están en mi Universidad, en mi propio Departamento. Y esto tampoco debe olvidarse.

Antonio Serrano dijo...

Totalmente de acuerdo, Fernando, también en la mía hay muchos profesionales excelentes que trabajan al margen de estas "células" de ambiciones y poder. El acierto del artículo de Jauralde es haber descrito muy bien "ese mundo". Este tipo de autocríticas no están de más en los tiempos que corren.